31 de diciembre de 2014

¡Buen año 2015! Bonne 2015! Bom 2015! Buon 2015! Good 2015!



 El Staff del BLOG de la AMP, su Comité de redacción, sus Columnistas y sus Colaboradores, 
les desean a todos sus lectores 
¡un buen y feliz año 2015!

L'Staff de la BLOG de l'AMP, son Comité de rédaction, ses Chroniqueurs et Collaborateurs, vous souhaite à tous ses lecteurs une bonne 
et heureuse 2015!

O Staff do blog da AMP, a sua Comissão de Redação, seus Colunistas e Colaboradores, eles desejar a todos os leitores um bom e feliz 2015!

Lo Staff del Blog di AMP, il suo comitato di redazione, i suoi Giornalisti e Collaboratori, vi auguriamo tutti i suoi 
lettori una buona e felice 2015! 

The Staff of the BLOG of AMP, its Drafting Committee, its Columnists and Contributors, wish you all its readers a good and happy 2015! 

29 de diciembre de 2014

El narco-lenguaje y el silencio de los cuerpos, por Mariana Alba de Luna



El hombre no ha terminado jamas de inventar las infinitas maneras de destruir al otro. Guy Briole (1)

Los cuerpos sin nombre*

26 de septiembre de 2014, Iguala, Guerrero, México.
Policías municipales, secundados por narcotraficantes, bloquean la ruta y tiran contra tres autobuses donde viajaban un grupo de estudiantes que pasan por la ciudad. Seis jóvenes son asesinados en el lugar, algunos logran escapar, y 43 desaparecen, víctimas de una detención forzada. Desde ese día, no han podido ser encontrados. Uno de los cuerpos es hallado desosado, los ojos vacíos y sin la piel del rostro. «Le quitaron la cara», dicen sus compañeros estupefactos. Estos jóvenes estudiantes, eran normalistas de la escuela rural Raúl Isidro Burgos de la ciudad de Ayotzinapa, cuna de « estudiantes que rechazan el destino de los pobres », tal es su slogan(2). Ironía del destino, se preparaban  a asistir a la conmemoración de la masacre de Tlatelolco  en la ciudad de México, en la que en 1968, 5000 estudiantes fueron víctimas de una emboscada orquestada por la policía y el ejercito mientras manifestaban pacificamente. Los muertos y desaparecidos se contaron por centenas. El pueblo bajo el terror, terminó por callarse.

Luego de la reciente confrontación de Iguala, multitud de fosas comunes han sido descubiertas, conteniendo cuerpos no identificados e igualmente salvajemente mutilados. Es moneda corriente en la región de Tierra Caliente donde, más que en otras, reina la narco-delincuencia. Después de los hechos, un movimiento de protesta estudiantíl se levanta y gana rápidamente las arterias de las ciudades de todo el país, dándole así un rostro a aquellos a los que se les quizo dejar sin nombre(3). Cada 2 de Octubre después del 68, el grito de Tlatelolco regresa y resuena en las bocas que protestan en la Plaza de las Tres Culturas, lugar de la masacre : ¡Vivos los conocimos, vivos los queremos! Pero esta vez, las bocas en furia designan un culpable : ¡Vivos se los llevaron, vivos los queremos! El «nosotros» de Tlatelolco, grito de soledad colectiva, única posible de asumir, se transformó en un «ustedes» acusador.

Narco-glosario

Antes, se le daba el nombre de «desaparecidos» a los militantes políticos apresados por el régimen en turno. Después de algunos años,  se ha substituido por la palabra «levantados»(4) designando a ese «cualquiera» que raptan por «cualquier cosa», con la firme intención de utilizarlo para sembrar terror e imponer el silencio de la población. Luego sera abandonado en la vía pública,  muerto y mutilado, con un mensaje de advertencia apuñalado en su cuerpo. Estas practicas se han intensificado desde que se ha diluido la separación entre poderes políticos corrompidos y los grupos del crimen organizado. Se produjo una colusión entre dos entidades antagónicas, que no debieron fusionar ni colaborar jamás. Nace de allí un narco-Estado(5) y, con él, en total impunidad, vemos propagarse prácticas de tortura cada vez mas sanguinarias y obscuras dirigidas directamente a destruir la identidad subjetiva. Sobre el cuerpo de los más pobres, y por tanto tan similares a nosotros mismos, se vierten siglos de una sombría pulsion arcaica, multisecular, siempre al acecho. Es el rechazo, la inquietante extrañeza del otro, el unheimlich freudiano. Para estos verdugos, el rostro de sus víctimas no es más que el espejo donde queda fijo lo insoportable, el incesante odio hacia nuestros orígenes ancestrales.

La repetición sin fin de estos inadmisibles actos y su larga mediatización, han terminado por  afectar el lenguaje, infectándolo de esa colisión de poderes. Así, la palabra narco se apega en una simbiosis letal a una multitud de palabras: narcodelincuencia, narcoestado, narcopolicia, narcopoder, narcogobernados, narcocultura, narcomundo, narcofamilia, narcocorrido, narcofosa, narcofinancias… El narcoglosario modificó de forma rotunda el lenguaje del pueblo mexicano, donde ahora las regiones del crimen y del derecho se bordean peligrosamente, perdiendo limite, frontera y distinción.

La presencia social del narcotráfico infecta las palabras y se esparce como un virus lenguajero. «Él hunde sus raíces en la lógica misma del prohibicionismo y las medidas institucionales supuestamente diseñadas para combatirlo» (6). El uso de estas palabras repetidas al exceso y a ultranza, conduce a «despojar de todo sentido dramático y trágico a un asunto criminal»(7). Las palabras del discurso narco se vuelven eufemismos, el lenguaje del crimen se socializa. Una persona no es ya más secuestrada, sino levantada, no es asesinada, sino ejecutada, dejando así suponer de manera implícita, que merecía tal suerte. Es de notar que el diccionario de Americanismos  de la Asociación de las Academias de la Lengua Española ha integrado ciertas palabras como «levantón» (secuestro sin demanda de rescate. La víctima es destinada a volverse un fantasma) o «plomear» (cuerpo perforado por balas, relleno de plomo), que vienen directamente del universo del narcotráfico. El crimen organizado ha logrado así violentar el lenguaje, despojando las palabras de una cierta dignidad, sobre todo a aquellas que se refieren a los derechos fundamentales de los ciudadanos. Los términos jurídicos, también criminalizados, despojan de su estatus a las nuevas víctimas de la Guerra Sucia(8).

El fin de la soledad colectiva

Tlatelolco es la traza de un pasado que quedó sin resolver, el paradigma de una sociedad obligada a callarse y el recuerdo sangrante de que México sigue siendo un país en donde la impunidad es ley. «Mientras sigamos caminando con las sombras y fantasmas del pasado no esclarecido, no lograremos fundar sino sobre arena(9) ¿Esta nueva masacre, después de tantas otras ya denunciadas(10), cambiará algo? Notemos primeramente que se desarrolla en la ciudad en la cual fue firmado, en 1821, el «Plan de Iguala» que puso fin a la guerra y condujo a la independencia de México y que Ayotzinapa fue la herencia de los ideales post-revolucionarios de 1910. Tlatelolco – Iguala Ayotzinapa son las marcas territoriales de una cadena significante simbólica que nos reenvía a nuestras raíces. Los estudiantespobres, a los que quisieron reducir al estatuto de macabras calaveras, abren la vía hacia una identificación mas franca y real, sumados a otros significantes de la identidad mexicana: campesinos, indígenas, que despiertan la unidad de todos los estudiantes y de todos los sin rostro, los sinnombre, los sinderecho, llevándolos a declarar: «¡Todos somos Ayotzinapa!»

El parlamento europeo y la ONU exigen el esclarecimiento de los hechos. «El gobierno mexicano está confrontado a una fuerte presión en el país y a nivel internacional, para que se aclare este enigmático asunto, que ha puesto a luz y de manera cruda, la connivencia entre autoridades locales, policías y narcotraficantes»(11) Las cabezas comienzan a caer. ¿El fin del narco–Estado habrá al fin sonado?

Los intelectuales mexicanos no dudan de calificar al país de «fosa común colectiva» (12). Bajo cada iglesia, se haya aplastada y oculta una pirámide ancestral, en la tierra yacen miles de cuerpos sacrificados por ya tantas masacres, desde la fundación de Tenochtitlán, hasta nuestros días. La escritora Elena Poniatowska declaró recientemente: «estamos sentamos sobre cadáveres»(13). Si el Estado de derecho continúa a dejárse infectar por la narcoviolencia, el Estado no tendrá ya mas cuerpo ni rostro jurídico, también se lo arrancarán. Los mexicanos saben reír de la muerte. Por ahora, es la muerte quien se ríe de nosotros.

Notas:
1.- Luego de las jornadas “La guerra siempre recomienza”. Mons, Bélgica, el 11 de octubre del 2014.
2.- De esta escuela, en la que los estudiantes preparan el concurso para profesores de las escuelas primarias rurales, nació la primera formación sindical de líderes estudiantiles y campesinos ( agricultores ) de los años 60 y 70, y el “Grupo armado del partido de los pobres”, creado por Lucio Cabañas, tambien asesinado por el poder.  (1967).
3.-https://www.youtube.com/watch?v=QLXeHwazSjO&feature=youtube.be
5.- México esta dividido en 31 Estados y un Distrito Federal, la ciudad de México, D.F.
8.- La guerra sucia : represión militar y política en México durante los años 60-70.
9.-Ignacio Carrillo Prieto, ex-procurador fiscal en el 68. htt ps://www.youtube.com/watch?y=8FUdd6Wy3Qg
10.- Las desaparecidos de Juarez (1993), Acteal (1997), las víctimas de “la guerra contra el narcotráfico” lanzada por el ex Presidente Felipe Calderón (2006), denunciada por el movimiento #YoSoy132 (2012) o la también  reciente masacre de Tlatlaya (junio 2014).
11.-http://www.leparisien.fr/flash-actualite-monde/etudiants-disparu-au-mexique-arrestation-du-chef-presume-d-un-cartel-18-10-2014-4223039-php#utm content=notification&utmcampaign=extensión&utm source=ExtensionFactory.com&xtor=AD-32280663-[notification]
12. – http://www.sinembargo.mx/06-10-14/1135594?fb action ids=10152361615974&fb action types=og.likes

Lettre #AyotzinapaSomosTodos que usted  puede firmar :
http:77ayotzinapasomostodos.wordpress.com/2014/10/17/carta-abierta-desde-el-extranjero-ayotzinapasomostodos/

Traducción de: Mariana Alba de Luna y Amilcar Gómez
* From: Lacan Quotidien N°437

27 de diciembre de 2014

X Congresso da AMP: Apresentação do tema e do cartaz por seu Diretor Marcus André Vieira

O CORPO FALANTE 
Sobre o inconsciente no século XXI


Apresentação do tema e do cartaz por seu  Diretor, Marcus André Vieira

 

Nosso corpo não para de nos dizer coisas. Para os médicos, seus sinais indicam o bom ou o mau funcionamento da máquina. O corpo pode, porém, dizer muito mais, porque é também nossa história viva, o resultado de aquilo que, dos nossos encontros, e até mesmo antes do nascimento, nos marcou e constituiu.

Foi que descobriu Freud, e ainda que ao tocar nesses ditos, feitos não apenas de palavras, mas também de sensações e fragmentos de imagens, afetamos a própria vida do corpo e de seu gozo. Dessa verdadeira chuva de falas que cai sobre nós, quais delas contarão? O que nos fará parte de nós, constituindo-nos como sujeitos? A própria unidade de nosso corpo não é dada de saída. Precisamos de alguém, a mãe ou de quem cuide de nós, para dar-lhe pouco a pouco consistência. Somente quando sou capaz de viver o enxame de dizeres que me atravessam como meus é que este corpo, até então falado, torna-se um corpo que fala, meu corpo.

Hoje, tudo o que sustentava a unidade da identificação imaginária tende a ser substituído pela legião de todo os saberes que incidem, a partir do  Google , em tempo real sobre a criança. Temos motivo para perguntar se algo mudou no espelho do Outro.

É o que busca mostrar inicialmente nosso cartaz. Ele é fruto do trabalho de Vik Muniz, artista brasileiro que toma uma obra representativa clássica de Eckersberg e a refaz usando pedaços de revistas rasgadas. O artista chama a série de seus quadros que realizam o mesmo procedimento, a qual esta obra pertence:  espelhos de papel .

O resultado nos dá o sentimento tão contemporâneo de que a imagem que temos de nós mesmos só se sustenta enquanto a miramos de longe. Não me refiro ao tema conhecido segundo o qual de perto podemos enxergar os vícios e as imperfeições ocultas, mas sim perceber o quanto nossa autoimagem, incluindo nisso o corpo, é resultado de uma fabricação.

O cartaz visa, porém, a indicar algo mais (encarnado no título, que flutua em algum lugar entre a tela e nós). Ele apresenta o tema do nosso X Congresso:  O corpo falante: sobre o inconsciente no século XXI. O corpo do cartaz não é aquele a que acabamos de nos referir. Não é o corpo  falado, ou o corpo que adquiriu a capacidade de falar, mas o corpo  falante.

Aceitar a aposta do inconsciente é assumir a seguinte premissa: o que nos sustenta como Um não é o que o espelho nos devolve. Esta aposta nos abre a profusão de imagens e de fragmentos que gravitam a nosso redor e é, sobretudo, nela que encontraremos essa sustentação.

Quando a empreitada prossegue o mais longe possível, até suas últimas consequências, a cada vez que nos aproximamos do gozo mais essencial de um corpo, quando nos aproximamos daquilo que mantém alguém vivo, o ponto último de sua singularidade, não encontramos nenhuma unidade. Além disso, nos deparamos sempre com coisas feitas tanto de linguagem quanto de gozo (o que Lacan chamou  lalíngua ). É o que se vislumbra nos testemunhos daqueles que levaram suas análises a este ponto e que ao oferecerem seus relatos ao dispositivo do passe foram nomeados Analistas da Escola.

E quanto ao corpo? Do ponto de vista do passe nosso corpo é uma verdadeira "colagem surrealista" (como diz Lacan no  Seminário 11 ao se referir à pulsão). É um pouco como o da moça do cartaz. Ora, há diferença entre o corpo implodido e fabricado de hoje e do corpo tal como a análise nos leva a considerar. É que ela nos mostra como nos sustentamos exatamente destas peças avulsas, simultaneamente pedaços de gozo e de linguagem.

Eles não são tão numerosos assim. Ao longo dos encontros, vemos que há algo que neles retorna, como uma nota que insiste na melodia. Não é por acaso se falamos muitas vezes em “percussão” para traduzir sua presença. Ela não tem muito sentido, apenas uma reincidência contínua em nosso dizer que chamamos, com Lacan,  sinthoma.

Deste ponto de vista, a moça do cartaz só tem corpo porque o  sinthoma , esta incidência inaugural da linguagem sobre o vivente, faz-se fala e  que  esta fala se entrecruza com outras compondo um mosaico linguageiro que dá a seu usuário uma miragem de unidade. É por falar, portanto, que ela pode ter um corpo, e mais: acreditar ser um. Disto deriva o termo proposto por Lacan nestes seminários,  falasser.

Não estamos habituados e ter este conceito como referência em nossa prática. Tomamos mais facilmente aquele que vem nos ver como um sujeito que considera seu corpo como uma unidade fechada e que, por exemplo, vive muito mal qualquer grande intervenção,  ou modificação ou alteração nele, já que o toma como a morada sagrada de sua alma. É preciso postular que lidamos cada vez mais com situações como a da moça do cartaz que não precisa assumir que não é um corpo, mas sim que o tem, passando a construí-lo e reconstruí-lo como pode, muitas vezes se perdendo nisso, sem contar com o apoio de seu sinthoma.

Assim entendo porque J. A. Miller em sua apresentação do tema do Congresso (http://bit.ly/1HG4OAs) nos propôs abordar a pulverização contemporânea do corpo a partir do conceito lacaniano de falasser e de fazer uma aposta. Faremos nossa, portanto, sua proposta de fazer "a aposta de que já analisamos o falasser, resta-nos saber dizer como”.

Não vamos simplesmente opor  sujeito e  falasser como se um pertencesse ao passado e o outro ao futuro, mais sim experimentar o efeito, no presente, da abordagem da experiência clínica a partir de um e de outro. Trata-se de bem-dizer o que acontece em nossa prática quando esta se dá como parceiro o  falasser , ou seja, quando ela visa ao falante do corpo e não tanto aquilo que o fato de falar engendra como semblante de identidade. É que nossa prática tem cada vez mais de lidar com uma divisão que não aquela, de desde sempre teorizada, entre alma e corpo.

Como a de alguém, por exemplo, que detém poder e adora exercê-lo, mas vê como seu uso sem limites de cocaína coloca tudo em risco, ou ainda a mulher que só pode estar no amor como objeto de maus-tratos, mas que ao mesmo tempo é bem-sucedida como nenhum outro nos negócios. São divisões entre gozos, não tanto entre corpo e alma.

Teremos que nos apoiar na tensão proposta por Jacques-Alain Miller na mesma conferência entre sinthoma e escabelo. Este último, parte da "negação do inconsciente", por meio da qual alguém pode se "acreditar mestre de seu ser" para, a seguir tomar da cultura um escabelo, ou seja, "aquilo sobre o qual um  falasser se iça, no qual sobe para ficar belo" para "empinar o nariz e dar uma de glorioso".

Também retomaremos a tríade por ele proposta como  debilidade ,  delírio e  tapeação [duperie] como verdadeiros eixos clínicos referentes aos três registros de Lacan, imaginário, simbólico e real no contexto da experiência clínica com o  falasser . De fato, o  sinthoma vem enlaçar a debilidade de tomar seu corpo como Um, o delírio de articular o necessário para acreditar nisso e a tapeação de se deixar levar por isso para circunscrever um real, "um real no qual acreditar sem nele aderir, um real que não tem sentido, indiferente ao sentido e que não pode ser outro a não ser o que é". Podemos dizer que temos acesso a este plano na experiência clínica diária? Parece mais prudente usá-lo como um mapa para percorrer as formas atuais de nossas dores,  errâncias e gozos.

Esta é uma grande exigência clínica. Ela começa com o esforço de reduzir a grande distância que às vezes separa o que lemos e o que escrevemos do que fazemos.

Apenas uma comunidade como a nossa pode se dar tal desafio. Nossos congressos a cada dois anos são o momento de convergência do trabalho desta comunidade, a dos membros da  Associação Mundial de Psicanálise.

Estamos espalhados por todo o mundo, mas trabalhamos em uma mesma orientação. Garantir que esta orientação verifique-se no trabalho de nossa Associação é a tarefa de seu Presidente, que segue de perto a preparação deste Congresso. Vocês poderão em breve descobrir o site do evento, assim como todas as informações práticas referentes a ele.

Finalmente, uma nota para dizer que o Brasil, anfitrião deste Congresso, pode ter papel significativo a desempenhar nele. É um país que leva muito a sério, para o melhor e o pior, o corpo; que tem a tradição de grandes manifestações em que o falante do corpo está presente e ordena massas às vezes na casa dos milhões. Os membros da  Escola Brasileira de Psicanálise estão atentos às consequências que o ensino de Lacan pode disso extrair.

O essencial, a meu ver, é destacar o que ocorre quando o falante do corpo comparece, sustentando um dizer naquilo que ele pode causar riso ou escândalo. Não é o que explica o grande número dos que comparecem a nossos eventos? É que eles sabem que se pode tudo ler no  Google e tudo ver no  Facebook , mas que para estar no plano da aposta, da aposta do indecidível, do que pode provocar um dizer quando encontra o corpo, é preciso estar ali. É o fato do encontro com um dizer naquilo que ele muda uma vida, que continua a ser o desafio da psicanálise e para isso, de acordo com o poeta, não há equilíbrio, apenas equilibristas.

É por esta razão que convido vocês a virem encontrar os membros da AMP no seu trabalho no Brasil.

26 de diciembre de 2014

Tiresias. Publicación 13ª Jornadas ELP. "YO Y ÉL" EN LA MODERNIDAD, por Guy Briole





Es a causa de “Él” que vive con su sentimiento de inferioridad. No pudiendo estar seguro de “Él” en todas las circunstancias donde lo necesitaría, está rezagado, no avanza como debería. Excedido, lo apostrofa: “¡sin ti, haría tantas cosas!” Pero sabe también que, sin “Él”, no podría ni desear, ni proyectarse en la vida.

A lo largo de su libro escrito en 1974, ” Yo y él”[1], Alberto Moravia intenta un diálogo incierto entre el narrador y su pene; no es una falta de cortesía nombrarse en primer lugar, es una manera de decir sus prioridades: querría dominarlo a “Él”, tenerlo a distancia cuando necesita trabajar pero, sin él: ningún deseo en el horizonte.

¡Por otro lado, piensa que debe cuidarlo para que no sea desfalleciente cuando lo necesite! El narrador le reprocha su tendencia a manifestar intempestivamente su presencia, por fin, cuando no debería. A lo cual, “Él” contesta que el responsable es el propio narrador, y lo que ocupa sus pensamientos: “Eres de aquéllos que están siempre listos para intentar una aventura con cualquiera, en tanto que sea una mujer.”

He aquí un hombre del siglo veinte orientado por su deseo y tomado en las inquietudes de sus tropiezos. Un hombre cuya sexualidad pasa por “los desfiladeros del significante”[2].

“El sujeto moderno intenta poner el inconsciente entre paréntesis, intenta escabullirse en los laberintos de la modernidad que le ofrecería, en el lugar de la virtualidad del deseo, lo concreto de un goce. Quiere pertenecer a este universal del goce programado y desanudado de lo que podría hacerlo prohibido. El hiato entre lo esperado y aquello que puede disfuncionar, no es vivido tanto bajo el modo de la culpabilidad sino bajo el de una molestia que no divide.

Este sujeto no hace síntoma del Edipo sino de su alienación a lo que comporta la ideología capitalista dominante, y a la vez, al aplastamiento de la técnica bajo la cual se hunde el deseo. La sexualidad ya no es tomada en los desfiladeros del significante sino en los del marketing. Éste promete una sexualidad normativizada con un goce garantizado, arrancada del cuerpo por un aparato tecnológico, que se transforma en el soporte del erotismo desplazado del fantasma.

No hay relación sexual no es ya una fórmula que perturba por lo que interpreta de lo imposible de la relación entre los sexos. En su lugar, existe la creencia en la posibilidad de una relación con los objetos ofrecidos como prótesis de los cuerpos para el goce, una suplencia tecnológica a la no relación. Esta mistificación necesita ser interpretada por el psicoanálisis.”[3]

Notas:
[1] Moravia A., Yo y él, Barcelona, Seix Barral, Biblioteca Breve, 1988, 316 pgs.
[2] Lacan, J., El Seminario, Libro 11, Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis, Paidós, Bs. As., 1997, p. 155 y sig.
[3] Briole G. « Arriesgarse a lo real », in : Le real puesto al día, en el siglo XXI. Buenos Aires, Grama, noviembre 2104. 

From: http://jornadaselp.com/acerca-de-tiresias/
 

24 de diciembre de 2014

LACAN QUOTIDIEN. Quel Automne !, par Isabelle Rialet-Meneux


Alors que la douceur de l’été se prolongeait, nous assistions à Rennes à un enchantement. Sur la scène d’un petit théatre, la Journée organisée autour de Lacan lecteur de Claudel nous fIt entendre en quoi le théatre et la psychanalyse pouvaient se rencontrer pour le meilleur (1). Le texte L’Otage de Paul Claudel, remarquablement mis en scène par Jacques Roch et interprété par des comédiens étonnants de vérité et de fraicheur, retrouvait ainsi une actualité dont la modernité nous frappa. Cela meme qui n’avait pas échappé à notre collègue et ami Roger Cassin auquel nous rendions hommage à travers cet événement, le 13 septembre dernier. Un vent nouveau soufflait dans notre Landerneau lacanien !

Lors de la plénière des 44es Journées de l’École de la Cause freudienne « Etre mère » au Palais des Congrès de Paris, une émotion semblable à celle éprouvée à Rennes redoubla le sentiment que, décidément, quelque chose d’inédit était réellement en train de se produire. Nous vivions un franchissement irréversible qui inscrivait pour l’opinion cette équation : la psychanalyse d’orientation lacanienne est vivante ! Nous en avions, entre autres, la démonstration sur la scène grace au talent de Brigitte Jaques-Wajeman qui réussit l’exploit de nous faire rencontrer, en corps, des mères issues de grands textes dramatiques : Madame Klein de Nicholas Wright, La Mouette d’Anton Tchékhov et Angels in America de Tony Kushner.

Le théatre et le discours analytique opéraient une fusion évidente. Nul besoin que l’un vienne à interpréter l’autre. Le savoir de l’artiste, est-il besoin de le répéter, nous précède.

C’est peu de temps après que, portée par cet enthousiasme communicatif dont les effets se font entendre dans le désir toujours renouvelé de l’analyste, je découvrais la pièce Les particules élémentaires adaptée du livre éponyme de Michel Houellebecq et mise en scène par Julien Gosselin, dans le cadre du Festival « Mettre en scène » de Rennes. Choc ! Cette pièce de quatre heures interprétée par une dizaine de jeunes comédiens époustouflants, tous issus des écoles du Théatre du Nord de Lille et du Théatre National de Bretagne, rassemblés autour d’un metteur en scène agé de 27 ans seulement, fait résonner l’évidence du non rapport sexuel et de la montée au zénith de l’objet a sur le devant de la scène contemporaine. Depuis sa création au Festival d’Avignon en 2013, un immense succès l’accompagne dans une tournée hexagonale (2), jusqu’au prestigieux Festival d’automne de Paris.

Adapter Houellebecq et notamment cette œuvre nihiliste, dont la sortie en 1998 avait bouleversé le paysage littéraire, s’avère etre un défi tant la construction de ce roman fleuve conduit le lecteur à se perdre dans une narration à plusieurs voix, entrecoupée d’envolées philosophiques où la noirceur s’incarne dans une puissance incroyablement poétique. Le livre dénonce la dérive d’un monde occidental hédoniste courant à sa propre disparition. Qu’un tel théatre sensuel, charnel et conceptuel à la fois puisse rendre compte des théories apocalyptiques du très libéral Michel Houellebecq est une surprise en soi.

Le plateau apparemment dépouillé est bordé par des estrades d’écoliers où les comédiens prennent place, tour à tour personnages jouant la comédie, acteurs se changeant comme en coulisses, musiciens aux guitares et aux basses rock tonitruantes, techniciens de montages vidéos dont les images se reflètent en direct sur un grand écran. Le spectacle, telle une performance, y est mené tambour battant.

Années 1960 – fIn du millénaire. Deux demi-frères que tout sépare, sauf d’avoir en commun une soixante-huitarde de mère qui les a abandonnés pour suivre ses utopies communautaristes, se croisent. Leurs vieilles douleurs d’enfance ne se refermant pas, chacun mène sa vie dans une extrême solitude indexée par la jouissance et non par le désir. Bruno, prof de lettres obsédé par le sexe qu’il vit jusqu’à la désagrégation et Michel, chercheur en biologie moléculaire, misanthrope et quasi vierge, dont l’existence consiste à aligner des équations sur l’avenir de l’humanité dont l’extinction se profile par la mise en acte du clonage illimité des espèces. Ces bouts de réel partagés avec le public sont rendus extrêmement sensibles par la mise en scène rythmée et un tant soi peu déjantée de Julien Gosselin – le « Xavier Dolan du théatre » ? Les jeunes comédiens dont on sent l’esprit de corps – leur collectif se nomme « Si vous pouviez lécher mon cœur » – nous donnent à voir un jeu d’une irrésistible cruauté qui dévoile on ne peut mieux la société des uns tous seuls. Ils font de cette parabole moraliste et désespérante, un enchantement pour les spectateurs, remués par des images violentes et des mots crus, mais conquis par l’extraordinaire poésie qui s’en dégage.

Troublante coincidence : la fiction anticipatrice de Houellebecq sur la reproduction asexuée et le clonage rencontre les mots de Jean-Claude Ameisen (3), invité des dernières Journées d’automne de l’ECF !

Décidément, cet automne est théatral !

Notes:

1 : Journée organisée par l’ACF-VLB et la Section clinique de Rennes.
2 : Après son passage au Théâtre de l’Odéon à Paris, vous pourrez voir le spectacle à la Criée à Marseille, au TNT à Toulouse, à l’Espace culturel de l’Onde à Vélizy-Villacoublay... 
3 : Sur l’intervention de J.-Cl. Ameisen, président du Comité National Consultatif d’Éthique, lire notamment LQ 440 : «L’embryon des nouvelles Journées », par Miquel Bassols.

22 de diciembre de 2014

Kring voor Psychoanalyse van de NLS: Compte-rendu MOMENTS DE CRISE ET SUJET SUPPOSÉ SAVOIR avec Hélène Bonnaud, par Luc Vander Vennet


Compte-rendu du samedi après-midi du
Kring voor Psychoanalyse van de NLS
avec Hélène Bonnaud

22 novembre 2014 à Gand



MOMENTS DE CRISE ET SUJET SUPPOSÉ SAVOIR

Les moments de crise dans les témoignages sur la passe

Samedi le 22 novembre, le Kring voor Psychoanalyse van de NLS en collaboration avec les responsables du séminaire sur l’Ecole et la passe, avaient invité Hélène Bonnaud. Cet après-midi était précédé d’un travail préparatoire au sein du séminaire. Plusieurs cartels avaient minutieusement étudié tous les témoignages sur la passe d’Hélène Bonnaud et se sont réunis  pendant une soirée, début novembre, pour en discuter dans un style de conversation les résultats, les questions et les idées qui ressortaient de cette lecture. Nous avons spécifiquement examiné ces témoignages sur ce qu’ils pouvaient nous apprendre sur le thème de travail de cette année : la crise. Nous avons épinglé alors plusieurs moments de crise : les crises subjectives, les crises des identifications et des idéaux, les crises de la maternité, les crises du symptôme et les crises du transfert. 

Hélène Bonnaud, ayant reçu un écho de ce travail, a tout de suite pensé venir nous parler de la crise du transfert, sous le titre Moments de crise et sujet supposé savoir

Le Bureau du Kring à son tour, a proposé de relire et de faire une conversation sur le livre Le transfert négatif (Collection Rue Huysmans, sous la direction de Jacques-Alain Miller, 1999) dans son atelier de lecture qui précédait l’arrivée d’Hélène Bonnaud. Voilà donc tout un travail bien animé et orchestré au sein de notre Kring en route vers Genève !

La crise du transfert

« A ma surprise », disait Hélène Bonnaud, « j’ai tout de suite pensé à la crise du transfert ». Surprise puisque le transfert est quand-même le moteur principal de la cure. Ce qui n’exclut pas qu’il évolue au fur et à mesure du parcours et que la rencontre avec l’analyste peut tout à coup dévisser et mettre en jeu la continuation de la cure. Et ce qui n’exclut pas non plus qu’il y ait des moments où l’inertie domine et où l’effet de répétition prend une valeur négative. 

A partir de là, Hélène Bonnaud a repris avec une très grande finesse deux moments de crise du transfert dans son parcours pour en tirer une conclusion sur la crise comme « moment de cristallisation du mode de jouir propre au sujet ».

Premier moment : l’acting-out comme réponse à une interprétation

Le premier moment de crise du transfert est désigné comme un acting-out qui a provoqué la sortie de l’analyse en réponse à une interprétation sauvage de l’analyste. Sauvage puisqu’il cherchait à dire la vérité sur la jouissance du sujet. Mais on ne peut pas dire vrai sur la jouissance, parce qu’il n’y pas de vérité de la jouissance, la jouissance ne s’interprète pas. (Miller, J.-A., Choses de finesse, cours du 18 mars 2009). D’où l’acting-out dans sa dimension démonstrative et orientée vers l’Autre. Montrage voilé pour le sujet de l’acting-out, mais dont l’essentiel de ce qui est montré est ce reste, ce qui tombe, cet objet a et sa chute. (voir les passages sur l’acting-out et le passage à l’acte dans le Séminaire X sur l’Angoisse, pp. 144-151). C’est donc du côté de cette chute de l’objet qu’il convient d’apercevoir les conséquences de l’interprétation ayant donné lieu à la sortie de l’analyse. 

Ce moment de crise sous transfert rend compte des effets de jouissance laissés intouchés dans l’analyse. L’objet a qui chute n’avait pas été touché. Ce qui est montré dans l’acting-out comme « insurrection de a, resté absolument intouché » (Sém. X, pp. 151)

Cependant, il ne s’agit pas de mettre tout le poids exclusivement sur le compte de l’analyste. Sortir sous la forme d’une éjection, d’un ‘se jeter’, était une modalité de jouissance qui s’est plusieurs fois répétée dans le parcours du sujet. Ce qui ne se laissera apercevoir qu’à la fin. 

La question de la chute du sujet supposé savoir

Dans le deuxième moment de crise qui se situe à la fin d’une deuxième analyse il s’agit bien plus de la problématique de la crise du transfert que dans la première sortie. L’analysante traverse un moment de crise qui dure et qui n’aboutit à aucune solution. Traversée d’un désert, la décision de ne plus se brancher sur la voie du déchiffrage de l’inconscient, l’expérience que l’Autre n’existe pas, on touche par-là à la question de la chute de l’illusion du sujet supposé savoir et son effet négatif, le transfert négatif sous la forme, ni de soupçon, ni de haine, ni de méfiance, mais d’un « peu de défiance ».

L’analyse n’arrivait pas à se terminer et butait sur l’inertie d’un réel palpable entre parler et se taire. Une panne, un moment de crise qui dure et n’aboutit à aucune solution.  L’impasse d’arriver à la fin de l’analyse, et l’impossibilité de faire la passe étaient marquées par le sentiment d’un échec, d’un deuil, d’une perte de l’analyse. Un rêve de fin, où le sac de l’analysante tombe dans la trappe de l’ascenseur localisait cette perte de l’analyse inatteignable. Cette crise de la fin de l’analyse met en jeu à nouveau la jouissance de l’objet perdu, cette fois-ci pas du tout du côté de l’insurrection mais du côté du laisser tomber. Il a fallu plusieurs années et l’acte de l’analyste dans une troisième analyse pour permettre de sortir de cette fixité d’une perte qui constituait un mode de jouissance qui infiltrait toute la vie. 

La crise comme moment de cristallisation d’un mode de jouir

Dans cette dernière analyse, cette fixité - la jouissance du symptôme - a été touchée par les interprétations de l’analyste en deux temps.

D’abord, l’interprétation « vous êtes une toxicomane » qui montrait comment la jouissance de l’excès du symptôme avait trouvé une satisfaction à se routiniser dans l’analyse, dans une jouissance toxicomaniaque de la parole dans l’analyse (Hélène Bonnaud, sur cette différence entre jouissance de l’excès et la jouissance satisfaction nous réfère  au cours de J.-A. Miller, Choses de finesse, cours du 14 janvier 2009). C’était une façon de faire un sinthome qui satisfait le sujet à partir du symptôme oral de l’anorexie, qui est une jouissance destructive et un symptôme toujours mis en échec, en crise.

On y voit un moment où la crise du symptôme est résolue dans un mode de jouir qui satisfait le sujet.

Mais si cette interprétation a mis un terme à l’analyse, elle réduisait l’affaire à la jouissance de la parole, laissant le corps en exclusion qui continuait à provoquer l’angoisse. 

Le deuxième temps se situe au moment où l’analyste coupe la séance sur une phrase du père restée toujours hors analyse : « si c’est une fille on la jettera par la fenêtre ». La phrase fait interprétation et permet de serrer un réel de ce qui fonctionnait comme une chute du corps, une impression d’éjection qui obligeait toujours à se tenir au bord pour ne pas tomber. Et l’analyste a ramassé ce dire par son interprétation « un arrachement pour lutter contre l’éjection et un arrachement de l’éjection ». 

Ce que ce travail sur la crise a donc mis en évidence c’est que c’est dans la mise en acte du transfert que cette jouissance peut le mieux se lire. Les acting-out, les moments de chute, voire de désespoir sont à mettre sur le plan de cette jouissance de l’éjection. Dans ces moments de crise survient cette jouissance. C’est là qu’on rejoint la crise comme moment de cristallisation de ce mode de jouir propre au sujet, un mode d’éjection dont l’analyse comme procédé, comme processus, aura été un mode de traitement. 

Discussion

Après cette intervention d’Hélène Bonnaud une discussion animée a eu lieu avec les participants sur beaucoup de points de ses témoignages : sur le corps et cette question difficile ‘d’avoir un corps’, sur le nom de l’indicible, sur le transfert négatif et le désir de l’analyste dans sa différence avec le ‘vouloir’ de l’analyste, sur la question du sexe, sur les effets d’être nommé passeur et beaucoup d’autres choses encore.

Nous remercions beaucoup Hélène Bonnaud pour cet après-midi de travail avec nous, travail très précis et avec beaucoup de finesse sur un thème - les crises du transfert - qui est au cœur de notre sujet de travail de cette année dans notre Ecole.