13 de abril de 2016

El cuerpo hablante -Boletín nº 18-. EL CUERPO Y EL NUEVO IMAGINARIO EN LA ULTIMA ENSEÑANZA DE LACAN, por Álvaro Rendón Chasi



Álvaro nos dice que Lacan introduce, en su última enseñanza, un nuevo imaginario, donde el inconsciente se soporta de la cópula entre el lenguaje y el cuerpo. En el nudo, en la intersección entre lo Imaginario y Real. Es un fuera del lenguaje no ligado a la cadena de sentido, sino del lado de ese goce que queda fuera del lenguaje y del que se tiene acceso solo por medio de la letra.

En la clase del 16 de marzo de 1976 ubicada en el Seminario 23, Lacan afirma que “hay que romperse, si puedo decir, con un nuevo imaginario concerniente al sentido” (Lacan, 1976, p. 177). En la última enseñanza el imaginario adquiere un nuevo valor al cual Lacan denomina un nuevo imaginario. Francisco Hugo Freda (2013) lo explicita adecuadamente: “… Que el imaginario instaure el sentido”. En el mismo Seminario 23, se manifiesta la homogeneidad que posee lo imaginario y lo real, y se añade que “el psicoanálisis, nada más, de cortocircuito que pasa por el sentido, el sentido como tal que he definido recién por la copulación, en suma, del lenguaje ―puesto que es de eso que yo soporto el inconsciente― de la copulación del lenguaje con nuestro propio cuerpo.” (Lacan, 1976, p. 177). Si en estas palabras se recoge que el inconsciente se soporta de la cópula entre el lenguaje y el cuerpo, ¿de qué cuerpo se habla en la última enseñanza?

En La tercera, discurso pronunciado por Lacan en el VII Congreso de la Ecole freudienne de Paris, en Roma, en 1974 propone el siguiente esquema topológico:


Se puede precisar dos puntos del gráfico referente al goce. Primero, en la intersección entre Simbólico y Real se ubica el goce fálico: se encuadra lo conexo a la supremacía de lo simbólico sobre lo real, siendo un goce que se ubica fuera del cuerpo. Segundo, en la intersección entre lo Imaginario y Real se ubica el goce del Otro, como lo llama Lacan en La Tercera, y que más adelante tomará el nombre de goce femenino. Este goce está fuera del lenguaje. A partir de esto se puede esclarecer que se trata del cuerpo que habla, no ligado a la cadena de sentido, sino del lado de ese goce que queda fuera del lenguaje y del que se tiene acceso solo por medio de la letra, lo que toma primacía en la última enseñanza. Piedad Ortega (2015) menciona que se ubica la concepción de “Un-cuerpo donde hay pertenencia y no identificación, por tanto, es un cuerpo que se goza y, […] habla en tanto su dimensión real a lo que nos aproxima lalengua.”

¿De qué cuerpo se habla en la última enseñanza? Es el mismo cuerpo quien habla: el cuerpo hablante. En esta medida, el cuerpo hablante habla en términos de pulsiones. Entonces, ¿cómo se analiza al parletre? “el sentido de la interpretación es el goce” (Miller, 2015). Vale precisar en este cierre que lo que el analista deberá escuchar es el silencio de la metáfora y el decir del cuerpo hablante. 

Referencias Bibliográficas

. Hugo Freda, F. (2013). Y... ¿entonces? Obtenido de Virtualia: http://virtualia.eol.org.ar/026/template.asp?Hacia-el-VI-Enapol/Y-entonces.html
. Lacan, J. (1974). La tercera. En E. d. Lacaniana, Revista Lacaniana de Psicoanálisis (págs. 17-32). Buenos Aires: EOL.
. Lacan, J. (1976). Seminario 23: El sínthoma. Obtenido de Con-versiones: http://www.con-versiones.com.ar/pdfs/seminario-XXIII-el-sinthoma.pdf
. Ortega, P. (2015). "Ello habla por sí solo, en la carne y sin llegar al dicho. Lo que no es anudado por el falo". Obtenido de Nel-AMP: http://www.nel-amp.org/index.php?file=Actividades/Seminario-de-Formacion-Lacaniana/Programacion/Ello-habla-por-si-solo.html

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