19 de outubro de 2018



Conversación Zadig-Brasil: Psicoanálisis y Democracia10 de octobre 2018

2 textos en espagnol










¡No existe democracia sin política!
Lucíola Freitas de Macêdo (Presidente de la EBP)


Posicionarse
Algunas palabras sobre el posicionamiento de la EBP a través de sus instancias, frente al delicado momento que estamos viviendo: estamos aquí hoy presentes, presidente y director general de la EBP, unidos a la Movida Zadig en esta acción que tiene el formato de una conversación. La elección de este dispositivo no es casual. La conversación analítica es, en sí, un acto político, en el sentido más estrictamente lacaniano del término. En este dispositivo cada uno está invitado a tomar la palabra no a partir de identificaciones colectivas, sino desde su posición de sujeto, lo que implica imperativamente un deseo que no sea anónimo, y el lugar vacío de la causa analítica. Este motor no es el Uno unificador del grupo, sino el deseo del analista, que se urde de la disyunción entre el ideal (I) y el objeto a. Esto solamente se perfila si lo que se enuncia se hace a partir de una división subjetiva, incluyéndose ahí, el resto no absorbido por las identificaciones y por los ideales.

En esa perspectiva, la democracia no se restringe solamente a un significante amo en la serie infinitamente metonímica vociferada por los medios digitales. La democracia cumple, en una conversación analítica, ella mismo el lugar de causa, situando a cada uno de los que participan en ella, en su lugar de sujeto dividido (1). Po esto, entiendo que posicionarse en la política, y en el ámbito de la experiencia de la Escuela, no quiere decir defender una posición partidaria. Esto es lo que debemos hacer como ciudadanos. Posicionarse es nadar en contracorriente de la tormenta segregacionista que inunda los espacios públicos y privados, barriendo los medios tonos, en este momento de nuestra civilización. Es resistir incansablemente a la solución fácil de las polarizaciones y de las rupturas. Posicionarse es, además, lanzarse decididamente en la realización de una continua movilización y diálogo con el campo político. Para ello, Jacques-Alain Miller, instituyó, el 14 de mayo del 2017, la movida Zadig – Red Política Lacaniana Mundial, como una extensión de la Escuela al nivel de la opinión pública (2).
Un posicionamiento exige, sobre todo, el anclarse en una política.

¿Democracia sin política?

Estamos a pocas semanas de la segunda vuelta en las elecciones en el Brasil. El candidato de extrema-derecha, armado de un discurso de cuña explícitamente fascistoide, obtuvo ya en la primera vuelta nada menos que aproximadamente cincuenta millones de votos del electorado brasileño. Esta inmensa porción de la población avala para la presidencia del país alguien que pretende elegirse incitando abiertamente el uso de la fuerza bruta y de la violencia, diseminando odio, haciendo apologías a la tortura, a la homofobia, al racismo, al machismo y a la segregación, todo esto en nombre del bien de la nación, de la moral y de las buenas costumbres. Las fuerzas que podrían deconstruir, mostrando lo absurdo y la insania de este tipo de discurso, no se hacen escuchar. Cabe resaltar que, al elegirse por medios democráticos como presidente del Brasil, a quien encarna tales emblemas, se legitima, al mismo tiempo y como consecuencia, cierto tipo de discurso.

Frente a este estado de cosas, una pregunta se vuelve inevitable: ¿qué está sucediendo con las democracias hoy? ¿Qué tipo de mutaciones desastrosas están en curso? ¿Cómo llegamos a este punto en el Brasil? Es notorio que los pilares de la democracia, tal como se practicaba en el siglo XX, se encuentran fuertemente debilitados. Se observa por los cuatro costados del planeta la ascensión de representantes de una extrema-derecha reaccionaria que se eligen democráticamente. Hay ciertamente movimientos de cuño neofascista, que se nutren de las fijaciones residuales y no ultrapasadas de los grandes conflictos mundiales del siglo XX. Pero, a diferencia de los movimientos fascistas del siglo pasado, hay en las manifestaciones obscurantistas de este principio de siglo, más diferencias que puntos en común, dificultando la lectura e interpretación, lo que llevó al científico político Enzo Traverso a llamar este conjunto de movimientos como “postfascistas (3)”: su contenido ideológico es fluctuante, inestable y frecuentemente contradictorio, pudiendo abarcar ideas y creencias francamente antinómicas. En lugar de las diferencias y las tensiones ideológicas, ganan terreno polarizaciones de todos los tipos, reducidas a nosotros contra ellas, a partir de la identidad personificada por un líder autoritario.

Hemos problematizado las cuestiones en juego en la fragilidad de la democracia, advenidas de transformaciones ocurridas en el interior de los propios regímenes democráticos. Se nota una destitución de la política como instancia de mediación, lo quo no es sin relación con las mutaciones de lo simbólico como eje sobre el cual las democracias se sustentaron durante el siglo XX.

En el caso de Brasil, el incremento de los llamados reaccionarios, al modo de una oleada ultraconservadora, se propaga en el vacío de una crisis de la política representativa y de una perdida de confianza en las instituciones. En esta oleada, una horda de ciudadanos no propiamente fascistas, sino decepcionados con los rumbos de la política, se amalgaman y dan cuerpo al núcleo duro del postfascismo, que se esparce sin frenos. Esta vena autoritaria y dogmática que despunta en una subjetividad de la época requiera lectura e interpretación.

Políticas de la palabra, política del síntoma

Una Escuela de psicoanálisis es un colectivo de soledades fundado a partir de la relación de cada cual, con lo más singular de su modo de goce, lo que da el tono de los lazos del analista con el otro social, con el discurso del amo y, por ende, con la política. En este punto se sitúa la paradoja siempre presente entre el discurso del analista y los múltiples discursos que coexisten en una democracia. Nuestra práctica no existiría sin la libertad de palabra, perno nuestro modo de hacer lazo social trae la marca de un real contingente, sin ley, que itera, y en este ámbito, no es exactamente la libertad lo que se fortalece. Aquí, estamos en la cosecha de una política del síntoma.

El psicoanálisis es una práctica de la palabra, y en tanto tal, perturba fijaciones en oposiciones estancadas, indicando otro modo de hacer con los opuestos que se repelen, apuntando allí donde una polarización se fija, la torsión propia a la extimidad. Solamente partiendo de ahí, es posible forjarse una política de la palabra que esté a la altura de nuestra práctica, y de nuestra época.

Algunas preguntas resurgen, en estos últimos tiempos, en la medida que la nebulosa obscurantista va avanzando y diseminándose en nuestro país: en tiempos poco acostumbrados a la lectura del inconsciente, ¿con cuáles recursos el psicoanálisis se hará presente en el campo político? ¿Cuáles usos haremos de nuestras herramientas de siempre: la palabra y la experiencia analítica?

1) Bassols, M. Campo Freudiano, Año Cero, en la ELP. In: Lacan Quotidien, n.758.
2) Miller, J.-A. Campo Freudiano, Ano Zero. In: Lacan Quotidien, n.718.
3) Traverso, E. les nouveaux visages du fascisme. Patis: Textuel, 2107, p.13.



EL PSICOANALISTA Y LA POLÍTICA
Por Luiz Fernando Carrijo – Director de la EBP


Comienzo por un presupuesto: el discurso fascista está instaurado -claro que la puesta en marcha del proceso electoral aún no terminó. Pero, independiente de su resultado, una pérdida ya se procesó, y tomar tal pérdida como intrínseca a la estructura del discurso que el malestar anuncia es menester del psicoanalista. Éric Laurent, en su entrevista hecha por Fernanda Otoni para la divulgación del XXIIo EBCF, señala, a guisa de una interpretación de ese fenómeno discursivo que avanza en todo el mundo, que se trata de “una voluntad de conservadurismo” en consecuencia de la caída del falocentrismo que hemos vivenciado en las últimas décadas. Por lo tanto, lo que vivimos hoy como realidad en el campo de la política en el Brasil, es una respuesta a eso, pero a través de un “fuera de la norma”, como lo señala Laurent y eso ciertamente nos llama la atención en la medida de que hay ahí, en ese “fuera de la norma”, una alusión a un empuje fuera del orden simbólico, colocando al descubierto todo semblante qu funcionaría como un agente “apaciguador” del malestar.

Luego, dos vertientes se abren, llevándonos a retomar a Freud es su “Psicología de las masas”, para extraer de allí su actualidad. Llama la atención, sin embargo, la horizontalización sin límite: por un lado, la fascinación ciega advenida de la sumisión a un ideal higienista y por ende, diseminador de odio; y por otro, la “indignación”, anclada tanto en la denuncia de la impostura, cuanto en el miedo. La cuestión es que un polo alimenta al otro, en una especie de batalla sin fin donde los hechos nuevos no interfieren en la dinámica, no producen brechas, sino que cada hecho nuevo es reabsorbido en la consunción de dicha polarización.

Ahora, el campo de batalla se constituye, esencialmente, en la plaza virtual -no hay diálogo, sino solamente afirmaciones replicadas al infinito. Las redes sociales protagonizan una “campaña” cuya capilaridad se vuelve perniciosa pues no hay índice de lo verdadero que las sustente; las “fake News” ganaron el proscenio denunciando el poco sentido que sustenta cada argumentación. Cuanto más el horror es replicado y banalizado, por un lado, más la indignación se apodera del lado opuesto. -Pero, sí, aún tenemos derecho a indignarnos, de lo contrario estaríamos en la misma danza de la “banalización del mal” … Entre tanto, las respuestas a esa indignación no traen el elemento “sorpresa” delante del cual tendríamos la oportunidad de hacerlo repercutir de forma diferente alcanzando algo verdadero en la subjetividad de cada uno.

Cuando estamos identificados a una ideología, a un partido, estamos en peligro de hacer existir o dar consistencia al amo…y cuando se trata de dar consistencia al amo contemporáneo, no hacemos otra cosa sino endosar la proliferación del odio y del horror. Es esa la cuestión que nos concierne directamente en lo que respecta al “posicionamiento” de la Escuela -No podemos posicionarnos sin tener en cuenta estos factores; o sea, nuestro posicionamiento no puede darse sin el debido distanciamiento de las identificaciones-, la Escuela representa un colectivo, pero, como bien dice J.-A. Miller en la “Teoría de Turín”, es un colectivo que remite a la soledad subjetiva, donde en el Uno por Uno, cada cual tiene la oportunidad de colocarse en relación al punto común que nos causa en cuanto psicoanalistas y con eso, la oportunidad también de distanciarse de sus identificaciones ideales -El psicoanálisis no es un higienismo, al contrario. Así, solo podemos posicionarnos, en esta o cualquier otra situación, tomando el malestar a partir del síntoma -Es eso con lo que el psicoanálisis puede contribuir en el campo de la política y, para tomarla en la vertiente del síntoma, se hace necesario consentir que la pérdida ya se instauró.

En otros términos, si la indignación es un afecto colectizable, y en eso nos parece muy “natural” que cada miembro o participante de nuestra comunidad de trabajo esté indignado con los hechos, es preciso recordar aún que tal afecto procesa sus respuestas, también de modo “natural”, a partir de las identificaciones. O sea, producir respuestas y acciones que puedan ser efectivas en relación con el malestar, requiere del psicoanalista o de la Escuela que lo representa dar una vuelta más en el punto de la “indignación” y del “miedo” que se sigue como corolario. Entiendo que estamos entrando en un momento de reflexión en el que lo que nos interesa es encontrar, en el propio psicoanálisis, instrumentos eficaces para hacer objeción al discurso fascista.

Si el papel de la Escuela no fuera éste, las instancias responsables por su conducción quedarían relegadas al trabajo burocrático -por ejemplo, entrando en la danza infinita propuesta por las redes sociales con su poder de pulverización y, como consecuencia de última, condenar al psicoanálisis a su desaparición.


La “Red Zadig”, como extensión de la Escuela, creada por J.-A. Miller, es el lugar donde esta reflexión puede darse; el lugar en donde el psicoanálisis puede y debe ir a la política. Su capilaridad en el Otro social dependerá de nuestras acciones cuya efectividad puede hacer repercutir el síntoma de la civilización. Y, sin duda, hay una Escuela antes y una después de Zadig. Tal vez el significante que mejor apunte hacia esta frontera sea el “Campo Freudiano Año Cero”, donde, efectivamente, a través de J.-A. Miller, el psicoanálisis reivindica su lugar en la política.


Tradução Patrício Moreno Parra

Revisão Ruth Gorenberg

17 de outubro de 2018



Movimento Zadig/Brasil - Doces Bárbaros
Dois textos da Conversação de 10 de outubro de 2018





Não existe democracia sem política!
Lucíola Freitas de Macêdo (Presidente da EBP)


Posicionar-se
Algumas palavras sobre o posicionamento da EBP através das suas instâncias, em face ao delicado momento que estamos vivendo: estamos hoje aqui presentes, presidente e diretor geral da EBP, unidos à Movida Zadig nesta ação que tem o formato de uma conversação. A escolha deste dispositivo não é casual. A conversação analítica é, em si, um ato político, no sentido mais estritamente lacaniano do termo. Neste dispositivo cada um é convidado tomar a palavra não a partir de identificações coletivas, mas desde a sua posição de sujeito, o que implica impreterivelmente um desejo que não seja anônimo, e lugar vazio da causa analítica. Este motor não é o Um unificador do grupo, mas o desejo do analista, que se urde da disjunção entre o ideal (I) e o objeto a. Isto somente se perfila se o que se enuncia se faz a partir de uma divisão subjetiva, incluindo-se aí, o resto não absorvido pelas identificações e pelos ideias.  
Nessa perspectiva, a democracia não se restringe a mais um significante mestre na série infinitamente metonímica vociferada pelos meios digitais. A democracia cumpre, em uma conversação analítica, ela própria o lugar de causa, situando a cada um dos que dela participam, em seu lugar de sujeito dividido[1]. Por isto entendo que posicionar-se em  política, e no âmbito da experiência de Escola, não quer dizer defender uma posição partidária. Isto é o que devemos fazer como cidadãos. Posicionar-se é nadar na contracorrente da tormenta segregacionista que inunda os espaços públicos e privados, varrendo os meios tons, neste momento de nossa civilização. É resistir incansavelmente à solução fácil das polarizações e das rupturas. Posicionar-se é, ainda, lançar-se decididamente na realização de uma continuada mobilização e diálogo com o campo político. Para tanto, Jacques-Alain Miller, instituiu, no dia 14 de maio de 2017, a movida Zadig - Rede Política Lacaniana Mundial, como uma extensão da Escola ao nível da opinião pública[2].

Democracia sem política?

Estamos há poucas semanas do segundo turno das eleições no Brasil. O candidato de extrema-direita, munido de um discurso de cunho explicitamente fascistóide, obteve já no primeiro turno nada menos que aproximadamente cinquenta milhões de votos do eleitorado brasileiro. Esta imensa parcela da população avaliza para a presidência do país alguém que pretende se eleger incitando abertamente o uso da força bruta e da violência, disseminando o ódio, fazendo apologias à tortura, à homofobia, ao racismo ao machismo e à segregação, tudo isto em nome do bem da nação, da moral e dos bons costumes. As forças que poderiam desconstruir, mostrando o absurdo e a insanidade deste tipo de discurso, não se fazem escutar. Vale ressaltar que, ao eleger-se por meios democráticos como presidente do Brasil, a quem encarna tais bordões, legitima-se, ao mesmo tempo e como consequência, certo tipo de discurso.

Diante deste estado de coisas, uma pergunta torna-se inevitável: o que está acontecendo com as democracias, hoje? Que tipo de desastrosas mutações estão em curso? Como chegamos, no Brasil, a este ponto? É notório que os pilares da democracia, tal como praticada no século vinte, encontram-se fortemente abalados. Observa-se pelos quatro cantos do planeta a ascensão de representantes de uma extrema direita reacionária se elegerem democraticamente. Há certamente movimentos de cunho neofascista, que se nutrem das fixações residuais e não ultrapassadas dos grandes conflitos mundiais do século XX. Mas diferentemente dos movimentos fascistas do século passado, há nas manifestações obscurantistas deste início de século, mais diferenças que pontos em comum, dificultando a sua leitura e interpretação, o que levou o cientista político Enzo Traverso a nomear este conjunto de movimentos de “pós-fascistas”[3]: seu conteúdo ideológico é flutuante, instável e frequentemente contraditório, podendo abarcar ideias e crenças francamente antinômicos. Em lugar das diferenças e tensionamentos ideológicos, ganham terreno polarizações de todos os tipos, reduzidas a nós conta eles, a partir da identidade personificada por um líder autoritário.

Temos problematizado as questões em jogo na fragilidade da democracia, advindas de transformações ocorridas no interior dos próprios regimes democráticos. Nota-se uma destituição da política enquanto instância de mediação, o que não é sem relação com as mutações do simbólico como eixo sobre o qual as democracias se sustentaram durante o século XX.
No caso do Brasil, o incremento dos apelos reacionários, ao modo de uma onda ultraconservadora, se alastra no vácuo de uma crise da política representativa e de uma perda de confiança nas instituições. Nesta onda, uma horda de cidadãos não propriamente fascistas, mas decepcionados com os rumos da política, se amalgamam e dão corpo ao núcleo duro do pós-fascismo, que se alastra sem freios. Este veio autoritário e dogmático que desponta na subjetividade da época requer leitura e interpretação.

Políticas da palavra, política do sintoma

A psicanálise é uma prática da palavra, e enquanto tal, perturba fixações em oposições estanques, indicando outro modo de fazer com os opostos que se repelem, apontando ali onde uma polarização se fixa, a torção própria à extimidade. Somente partindo-se daí, é possível forjar-se uma política da palavra que esteja à altura da nossa prática, e de nossa época.

Algumas questões ressurgem, nestes últimos tempos, e à medida que a nebulosa obscurantista vem avançando e se disseminando em nosso país: em tempos pouco afeitos à leitura do inconsciente, com quais recursos a psicanálise far-se-á presente no campo político? Quais usos faremos das nossas ferramentas de sempre: a palavra e a experiência analítica?      
   


O psicanalista e a política
Luiz Fernando Carrijo da Cunha (Diretor da EBP)

Começo por um   pressuposto: O discurso fascista está instaurado – Claro que o andamento do processo eleitoral ainda não terminou. Mas independente de seu resultado, uma perda já se processou, e tomar tal perda como intrínseca à estrutura do discurso que o mal-estar anuncia, é mister ao psicanalista. Éric Laurent, em sua entrevista feita por Fernanda Otoni para divulgação do XXIIº EBCF, assinala, à guisa de uma interpretação desse fenômeno discursivo que avança em todo mundo, que se trata de “uma vontade de conservadorismo” em decorrência mesma da queda do falocentrismo que temos vivenciado nas últimas décadas. Portanto, o que vivemos hoje como realidade no campo da política no Brasil, é uma resposta a isso , mas através de um “fora da norma”, como assinala Laurent e isso, certamente nos chama a atenção na medida em que há aí, nesse “fora da norma”, uma alusão a um empuxo para fora da ordem simbólica, colocando a descoberto todo semblante que funcionaria como um agente “apaziguador” do mal-estar.
Logo, duas vertentes se abrem, nos levando a retomar Freud em sua “Psicologia das massas”, para extrair dali sua atualidade. Chama a atenção, entretanto, a horizontalização sem limite: Por um lado, a fascinação cega advinda da submissão a um ideal higienista e portanto, disseminador do ódio; e por outro a “indignação”, ancorada tanto na denúncia da impostura, quanto no medo. A questão é que um polo alimenta o outro, numa espécie de batalha sem fim onde fatos novos não interferem na dinâmica, não produzem brechas, mas cada fato novo é reabsorvido na consumição da dita polarização.
Ora, o campo de batalha se constitui, essencialmente, na praça virtual – Não há diálogo, apenas afirmações replicadas ao infinito. As redes sociais protagonizam uma “campanha” cuja capilaridade se torna perniciosa pois não há índice do verdadeiro que se sustente; as “fake News” ganharam o proscênio denunciando o pouco de sentido que sustenta cada argumentação. Quanto mais o horror é replicado e banalizado por um lado, mais a indignação toma conta do lado oposto. – Mas, sim, ainda temos o direito de nos indignar, do contrário estaríamos na mesma ciranda da “banalização do mal”...Entretanto, as respostas a essa indignação não traz o elemento “surpresa” diante do qual teríamos a chance de fazê-lo repercutir de forma diferente alcançando algo verdadeiro na subjetividade de cada um.
Quando estamos identificados a uma ideologia,  a um partido, estamos no registro de fazer existir ou dar consistência ao mestre... e quando se trata de dar consistência ao mestre contemporâneo, não fazemos outra coisa senão endossar a proliferação do ódio e do horror. Eis a questão que nos concerne diretamente no que diz respeito ao “posicionamento” da Escola – Não podemos nos posicionar sem levar em conta estes fatores; ou seja, nosso posicionamento não pode se dar sem o devido distanciamento das identificações – A Escola representa um coletivo, mas, como bem disse J-A. Miller na “Teoria de Turim”, é um coletivo que remete à solidão subjetiva, onde no Um por Um cada qual tem a chance de se colocar em relação ao ponto comum que nos causa enquanto psicanalistas e com isso, também a chance de se distanciar de suas identificações ideais – A psicanálise não é um higienismo ao contrário. Logo, só podemos nos posicionar, nesta ou em qualquer outra situação, tomando o mal-estar a partir do sintoma – É nisso que a psicanálise pode contribuir no campo da política e, toma-la na vertente do sintoma, faz-se necessário consentir que a perda já se instaurou
Em outros termos, se a indignação é um afeto coletivizável, e nisso nos parece muito “natural” que cada membro ou participante de nossa comunidade de trabalho esteja indignado com os fatos, é preciso lembrar ainda que tal afeto processa suas respostas, também de modo “natural”, a partir das identificações. Ou seja, produzir respostas e ações que possam ser efetivas em relação ao mal-estar, requer do psicanalista ou da Escola que o representa, dar uma volta a mais no ponto da “indignação” e do “medo” que se segue como corolário. Entendo que estamos entrando num momento de reflexão onde o que nos interessa é encontrar, na própria psicanálise, instrumentos eficazes para fazer objeção ao discurso fascista.
Se o papel da Escola não for este, as instâncias responsáveis por sua condução ficarão relegadas ao trabalho burocrático – por exemplo entrando na ciranda infinita proposta pelas redes sociais com seu poder de pulverização e, como consequência última, condenar a psicanálise ao seu desaparecimento.
A “Rede Zadig”, enquanto extensão da Escola, criada por J-A. Miller, é o lugar onde esta reflexão pode se dar. O lugar onde a psicanálise pode e deve ir à política. Sua capilaridade no Outro social dependerá de nossas ações cuja efetividade pode fazer repercutir o sintoma da civilização. E, sem dúvida, há uma Escola antes e uma depois de Zadig. Talvez o significante que melhor aponte para esta fronteira, seja o “Campo Freudiano ano Zero”, onde, efetivamente, através de J-A. Miller, a psicanálise reivindica seu lugar na política.





[1] Bassols, M. Campo Freudiano, Año Cero, en la ELP. In: Lacan Quotidien, n.758.
[2] Miller, J.-A. Campo Freudiano, Ano Zero. In: Lacan Quotidien, n.718.


[3] Traverso, E. les nouveaux visages du fascisme. Patis: Textuel, 2107, p.13.

16 de outubro de 2018

PROGRAMA X JORNADAS DE LA NEL
Viernes 19 de octubre 2018

 
Gran Salón I y II

9:00 - 10:00  
Apertura X Jornadas de la NEL
¿Qué madres hoy? Vicisitudes en la experiencia analítica


ANGELINA HARARI (Presidente de la Asociación Mundial de Psicoanálisis)
MARCELA ALMANZA (Presidente X Jornadas de la NEL)
ANA VIGANÓ (Directora Comisión Organizadora X Jornadas de la NEL)

Tonantzin to Coatlicue (Nuestra Madre la de la Falda de Serpientes)
Performance Ritual Azteca a la Madre Tierra

10:00 - 11:15 
MARIE-HÉLÈNE BROUSSE
“Vaciar la madre”
Primera Conferencia


Coordinación: ANA VIGANÓ



11:15 - 11:45
Pausa Coffee Break


11:45 - 12:45
Plenaria 1 
Las madres y su voz
  • FLORY KRUGER (Federación Americana de Psicoanálisis de la Orientación Lacaniana - FAPOL) “Gritos y Susurros”
  • ALIANA SANTANA (Red de Psicoanálisis Aplicado) “¡Alojar sus voces!”  
  • ELIDA GANOZA (Observatorio de Autismo) “Autismo: un real para una madre”
Coordinación: MARÍA ELENA LORA

12:45 - 13:15 
Presentación Revista Bitácora Lacaniana N° 7 “La experiencia de Escuela”  ADOLFO RUIZ
Presentación de Factor @  Publicación virtual de la NEL  GABRIELA URRIOLAGOITIA

13:15 - 14:15 
Plenaria 2 
El cartel en la NEL, hoy
  • CLAUDIA VELÁSQUEZ (Secretariado de Carteles de la NEL)  “Lo Uno y lo múltiple en el cartel”
  • FERNANDO GÓMEZ SMITH  “El cartel: Una política de Escuela”
  • CAROLINA PUCHET  “El cartel, un grupo advertido”
  • PAOLA CORNU  “La experiencia de la práctica del cartel”

14:15 - 15:45 
Intervalo – Comida

15:45 - 16:45 
Plenaria 3
La institución de la maternidad
  • ALEJANDRO REINOSO “Sobre el deseo materno en una institución-toda-madre”. Centro de Atención de Víctimas de Abusos Sexuales (CAVAS)
  • JOSÉ FERNANDO VELÁSQUEZ  “Las madres y las funciones en las instituciones del campo social”
  • ALEJANDRA HORNOS “En la institución de la transferencia: una experiencia de trabajo con “Madres SOS”
  • JIMENA GARCÍA CABELLO “Maternidad en prisión”. Asociación Civil Reinserta
Coordinación: ADOLFO RUIZ

16:45 - 17:15
Presentación del IX ENAPOL – São Paulo 2019 
Odio, cólera, indignación. Desafíos para el psicoanálisis 
FLORY KRUGER (Presidente de FAPOL) - GUSTAVO ZAPATA (Comisión Científica por la NEL hacia el ENAPOL)


17:15 - 17:45
Pausa Coffee Break


17:45 - 19:00 
MARIE-HÉLÈNE BROUSSE
“Madres públicas, mujeres secretas”

Segunda Conferencia


Coordinación: ANA VIGANÓ


Gran Salón I y II
20:00 
Cóctel de bienvenida para todos los asistentes  
 
Sábado 20 de octubre de 2018



Jornada Clínica - Mesas simultáneas

9:00 - 10:20
Casos de ayer ¿Madres de siempre? 
De Freud a Lacan: madres en el diván…

Gran Salón I 
Madres inquietantes 
JAIME CASTRO  “La irritación de Olga”
JULIETA RAVARD  “Posición de la madre de Juanito”
LAURA ARCINIEGAS  “El caso Sandy o la pequeña Inglesita”
Discutidora: LORENA GREÑAS

Gran salón II
Desmentir la castración materna
JIMENA CONTRERAS  “La madre de la Joven Homosexual, una mujer”
ADOLFO RUIZ  “Amor, deber ¿y deseo? Gide y la mortífera envoltura del amor”
MARÍA VICTORIA CLAVIJO  “Leonardo, entre la mujer y la madre”
Discutidora: MÓNICA PELLIZA

Salón Velasco-Villalpando
Delirios maternos
CARLOS GARCÍA GAVIOLA  “Posición de la madre y goce femenino en Aimée”
VIVIANA BERGER  “Marrana. Enseñanzas analíticas de un mundo esencialmente femenino”
CAROLINA HERNÁNDEZ  “Marrana”
Discutidora: CLAUDIA VELÁSQUEZ

Salón Vitral I
Entre la mujer y la madre
ALBA ALFARO  “Función deseo de la madre en la histeria. El caso Dora”
SUSANA DICKER  “Dora y su madre”
MARÍA HORTENSIA CÁRDENAS  “Hamlet y el deseo de la madre”
MERCEDES IGLESIAS  “Medea”
Discutidora: GLADYS MARTÍNEZ

10:30 - 11:30
Gran Salón I
Las vueltas del estrago
MARCELA ALMANZA  “Sacrificada”
CAROLINA VIGNOLI  “De abandonada a luchadora”
Coordina: RAQUEL CORS ULLOA

Gran Salón II
Soluciones por el arte
GLADYS MARTÍNEZ  “División madre-mujer en un caso de psicosis”
PAOLA GONZÁLEZ CASTRO  “Mi madre quería una princesa, pero me tuvo a mí”
MARCELA GONZÁLEZ  “Una escafandra para bucear por el mundo”
Coordina: GUSTAVO ZAPATA

Salón Velasco - Villalpando
Intrusión materna
PAOLA CORNU  “Darlo todo”
ANA VIGANÓ  “Cerrando puertas”
Coordina: MARÍA HORTENSIA CÁRDENAS

Salón Vitral I
Repercusiones del estrago materno
LAURA ARCINIEGAS  “Un amor aplastante”
LUISA ARAGÓN  “Encerrada”
Coordina: PIEDAD ORTEGA DE SPURRIER

11:40 - 12:40
Gran Salón I
La madre y el cuerpo en la psicosis
MARÍA HORTENSIA CÁRDENAS  “Soy un ente para ella”
CARLOS GARCÍA GAVIOLA  “Soy Trico: una salida al estrago materno”
Coordina: LUISA ARAGÓN

Gran Salón II
Embrollos entre madres e hijas
MERCEDES IGLESIAS  “Ser hija para existir”
MAITE RUSSI  “Un Estrago Materno, un llamado al Padre”
FABIANA CHIRINO  “Hacerse una piel”
Coordina: MARCELA ALMANZA

Salón Velasco-Villalpando 
De la madre al partenaire síntoma
RENATO ANDRADE  “Una joven actriz
RUTH GOREMBERG  “Al borde”
MARÍA ELENA LORA  “Una relación madre-hija hoy”
Coordina: ALBA ALFARO

Salón Vitral I
Nuevas parentalidades
FERNANDO GÓMEZ SMITH  “Entre dos madres”
ANGÉLICA MARCHESINI  “La madre en una familia monoparental”
Coordina: ANA VIGANÓ

12:45 - 13:45
Gran Salón I
Lo materno bajo transferencia
ALEJANDRO REINOSO  “Un adolescente niño. Incidencias del Otro materno”
ELIDA GANOZA  “Mi madre y yo: dos cuerpos que gozaban en consonancia”
Coordina: JOSÉ FERNANDO VELÁSQUEZ

Gran Salón II
Rechazo y consentimiento
SILVANA DI RIENZO  “Entre la tragedia y la poesía”
MARITA HAMANN  “Entre repetición y rectificación”
Coordina: LILIANA BOSIA

Salón Velasco-Villalpando
Maternidad y transferencia en la psicosis
VIVIANA BERGER  “Mother and Daughter ‒ una reedición en otra lengua”
ANDRÉS BRALIC  “Soportar la anorexia”
Coordina: JAIME CASTRO

Salón Vitral I
El cuerpo en la maternidad
BEATRIZ GARCÍA MORENO  “El embarazo, el cuerpo y el hijo de María”
AURORA VALLADARES  “Vaya madre… ¿y usted?”
Coordina: CAROLINA PUCHET

13:45 - 15:30
Intervalo – Comida

15:30 - 16:30
Gran Salón I
Separación… ¿Posible?
JESSICA JARA  “El hijo soldado, y la madre dichosa… ¿cuándo?”
MARIELA RODRÍGUEZ  “El secreto: una solución ante lo femenino”
ANITA SANHUEZA  “Una madre (que) araña”
Coordina: VIVIANA BERGER

Gran Salón II
El analista frente a la locura materna
JOSÉ FERNANDO VELÁSQUEZ  “Lidiar con la locura materna y sus efectos”
FRANCISCO PISANI  “(No) Tan loca”
Coordina: MARÍA VICTORIA CLAVIJO

Salón Velasco-Villalpando
Una madre suficientemente buena
CLAUDIO MORGADO  “Ser una buena madre, no puede soportase tal cual…”
CAROLINA PUCHET  “La madre de la niña muerta”
Coordina: SUSANA DICKER

Salón Vitral I
Entre la madre y la mujer
GLORIA GONZÁLEZ  “Una loca fantasía”
FERNANDO ESPAÑA  “Para ser madre, se necesita ser mujer”
Coordina: FERNANDO GÓMEZ SMITH

16:40 - 17:40
Gran Salón I
Deseo de madre – Deseo de mujer
SUSANA DICKER  “Deseo del analista… entre la madre y la mujer”
SUSANA STROZZI  “Una voce poco fa…”
Coordina: PAOLA CORNU

Gran Salón II
Urgencias subjetivas. ¿Qué madres?
ALEJANDRO VELÁZQUEZ  “Mi hijo me necesita”
ALIANA SANTANA  “No deseo ser mamá, pero me preocupa que no me preocupe”
Coordina: ANGÉLICA MARCHESINI

Salón Velasco-Villalpando
Fantasma de la madre, síntoma del hijo
ANA MARÍA SOLÍS  “El tratamiento de la voz”
BERNARDO PASOS ESTRADA  “Siempre me está viendo”
Coordina: JIMENA CONTRERAS

Salón Vitral I
Ex-tragante en el cuerpo
JOSÉ LUIS OBAID  “Del estrago y el sin límite del goce femenino en la histeria de hoy”
CLAUDIA SUBIETA  “Del objeto que “sirve” al Sujeto que habla”
Coordina: CLARA MARÍA HOLGUÍN

17:50 - 18:50
Gran Salón I
La maternidad como anudamiento
MACKLING LIMACHE  “Un hijo, una modalidad de anudamiento”
PETER MOLINEAUX  “Virgen madre”
Coordina: MARÍA EUGENIA CARDONA

Gran Salón II
Todo hijo es adoptado
NATALIA PALADINO  “La maternidad, patología femenina”
ALEJANDRO GÓNGORA  “De un deseo anónimo y sus efectos tóxicos”
Coordina: GABRIELA URRIOLAGOITIA

Salón Velasco-Villalpando
Maternidad y pasaje al acto
JOAQUÍN CARRASCO  “Una lapa que no soltó el útero”
EDNA GÓMEZ MURILLO  “Rellenita”
Coordina: GLORIA GONZÁLEZ

Salón Vitral I
Invenciones sintomáticas
PIEDAD ORTEGA DE SPURRIER  “Lo que perdura del murmullo”
LAURA BENETTI  “El cauce de la lágrima”
Coordina: MARÍA CRISTINA GIRALDO


21:00 - 1:00 
Fiesta

 
Domingo 21 de octubre de 2018


Gran Salón I y II

Mesas del Pase

9:00 - 10:00 
MARÍA CRISTINA GIRALDO - Testimonio: “La claridad difusa”
Interlocución: MARIE-HÉLÈNE BROUSSE y ANGELINA HARARI
Coordinación y pregunta del Cartel sobre sus testimonios: MERCEDES IGLESIAS

10:00 - 11:00 
MARIA JOSEFINA SOTA FUENTES - Testimonio: “Parirse”
Interlocución: CLARA MARÍA HOLGUÍN y MARCELA ALMANZA
Coordinación y preguntas del Cartel sobre sus testimonios: GLORIA GONZÁLEZ


11:00 -11:30 
Pausa Coffee break



11:30 - 12:30 
RAQUEL CORS ULLOA - Primer Testimonio: “27-28-Uno”
Interlocución: MARIE-HÉLÈNE BROUSSE y ANGELINA HARARI
Coordinación: PIEDAD ORTEGA DE SPURRIER


12:30 - 12:40
Cierre de las Jornadas  ANA VIGANÓ, MARCELA ALMANZA


12:40 - 14:00 
Conversación: Pase y Escuela (Actividad exclusiva para miembros)
Pase y transmisión: consentir a la experiencia y dejarse enseñar
Participan: MARÍA CRISTINA GIRALDO, MARIA JOSEFINA SOTA FUENTES, RAQUEL CORS ULLOA, ANGÉLICA MARCHESINI, MARIE-HÉLÈNE BROUSSE y ANGELINA HARARI
Coordina: MARCELA ALMANZA