25 de abril de 2015

Reportaje a María Hortensia Cárdenas, por Telam



“En la comunidad analítica, lo que hace lazo es la transferencia al discurso psicoanalítico”

La psicoanalista peruana María Hortensia Cárdenas, junto a un equipo de colegas, compuso finalmente una versión casi definitiva de los seminarios que Jacques-Alain Miller dictó en Caracas y en Bogotá entre 1979 y el 2000, cuando el paso siguiente fue la creación de la Nueva Escuela Lacaniana.

Los Seminarios de Miller en esas ciudades, es un volumen, recientemente editados por Paidós, atravesado tanto por la disolución de las seccionales en la Nueva Escuela Lacaniana (NEL), y por la presencia, en 1980, del mismísimo Jacques Lacan, quien se negó a viajar a Buenos Aires, entonces, como la Argentina entera, asolada por la dictadura cívico-militar inaugurada en marzo de 1976.

Cárdenas presidió la NEL, de la que es miembro, así como también lo es de la Asociación Mundial de Psicoanálisis. Esta es la conversación que sostuvo con Télam.

TELAM: ¿Podría contarme cómo fueron aquellas primeras jornadas en Caracas, con la presencia de Jacques Lacan y muchos de sus discípulos? Digo: sus impresiones. 

María Hortensia Cárdenas: No tuve la suerte de estar presente en esas primeras jornadas de trabajo y elaboración con la presencia de Jacques Lacan y los colegas que llegaron de distintas partes del mundo, especialmente de América Latina y Francia. En la Reunión sobre la enseñanza de Lacan y el psicoanálisis en América Latina, que es el título que consta en las Actas publicadas de ese primer encuentro en 1980, Lacan inauguró la reunión dictando su último seminario en vida publicado como Seminario en Caracas.

En la clausura Lacan propone de que esto continúe, es decir, de que esto recomience, e indica una nueva reunión para dentro de dos años: así se inicia la serie de los Encuentros Internacionales del Campo Freudiano. Por su parte, (Jacques-Alain) Miller, en la clausura también expresó su satisfacción con la realización de más de 40 intervenciones (cuento solo las publicadas en las Actas), cuyos debates tuvieron efectos de verdad y de enseñanza y que fueron el ejemplo de lo que Lacan deseaba: un momento de torbellino, es decir, personas muy vivas e inquietas debatiendo al mismo tiempo una serie de ideas que orientaría, diferenciaría y cambiaría la práctica psicoanalítica del momento hasta nuestros días.

En la Presentación del libro, escrito por Alicia Arenas, y en el texto de la contratapa, escrito por Julieta Ravard, se pueden leer las impresiones de quienes sí estuvieron presentes en esos momentos inaugurales del Campo Freudiano y participaron y sostuvieron luego una comunidad de trabajo en la Escuela. Son impresiones que dan cuenta de las consecuencias del encuentro con algo completamente nuevo que marcó una diferencia que construyó un destino.

T: ¿Cómo trabajó el orden de estos seminarios? ¿Hubo consultas a París, desgrabaciones, trabajos estenográficos recuperados?

C: El orden es cronológico y en él se puede leer el recorrido de una enseñanza y un estilo. Empieza en 1979 cuando Miller fue a Caracas, Venezuela, para preparar la llegada de Lacan al año siguiente. Fueron los inicios de la construcción del Campo Freudiano en América Latina y en el mundo. El volumen es la compilación de todos los textos publicados anteriormente. Lamentablemente no se pudieron encontrar grabaciones de seminarios dictados en sus primeros viajes que no fueron publicados. Hubo muchas consultas a muchos lugares pero mayormente fueron hechas a los colegas en Venezuela, miembros de la anterior Escuela del Campo Freudiano de Caracas (ECFC), quienes se encargaron de las publicaciones a lo largo de los años. Encontrarán los primeros seminarios dictados por Miller en 1979, por ejemplo las conocidas Conferencias caraqueñas, con numerosas reediciones en la Argentina. Además del seminario dictado en Bogotá y publicado por el entonces Grupo de Estudios Lacanianos de Bogotá (GELBO). Se ha incluido una entrevista hecha a Miller a finales de 1998 en la que narra sus viajes a Caracas y la incursión en la región del pensamiento de Lacan.

T: ¿Cuándo podría decirse hubo un salto cualitativo que finalmente iría a desembocar en la Escuela, la NEL?
C: A finales de 1998 Miller viaja a Bogotá y Caracas a dictar en cada una de las ciudades seminarios de enseñanza que incluyeron discusiones clínicas, y una conferencia excepcional en Caracas titulada Lectura del inconsciente. Su presencia seis años después de su última visita a Caracas fue también un intento por reforzar y sostener un trabajo que se venía realizando en la región con asociaciones y grupos vinculados a la ECFC, pero que había devenido en una crisis, en un intento por limitar el fracaso. Sin embargo, en febrero de 2000 con la presencia de Miller en Caracas se decide la disolución de la ECFC y la creación de una lista virtual llamada Iniciativa Nueva Escuela (INES) para pensar y dar forma a lo nuevo, a un nuevo pacto simbólico que permita la creación del concepto de una nueva Escuela que luego sería creada y establecida por la Asociación Mundial de Psicoanálisis (AMP). La lista INES se constituyó en un verdadero torbellino de ideas con colegas en un primer momento en Colombia, Cuba, Ecuador, Perú y Venezuela.

Los lectores podrán leer las intervenciones de Miller en el apartado del libro Disolución de la ECFC y surgimiento de INES (1998-2000). Ese fue el tiempo de comprender lo que sería un antes y un después. Fue la invención de la Nueva Escuela Lacaniana (NEL) con una estructura federativa nunca antes pensada que congrega 16 ciudades latinoamericanas que en el momento de su creación fueron Bogotá, Cali, Caracas, Guayaquil, La Habana, Lima, Maracaibo, Medellín y Miami y luego se fueron sumando Maracay, Valencia, Guatemala, La Paz, Cochabamba, Tarija y México D. F.

T: Hay muchos analistas que en los primeros tiempos estaban y ya no están. ¿A qué cree se debe eso? Para ustedes, ¿qué peso tuvo la influencia de Oscar Massota en el campo latinoamericano?

C: Habría muchas razones pero podría mencionar una en particular: la idea que Lacan nos transmitió del psicoanálisis en la Escuela y la existencia del analista. No se termina de concebir que la Escuela es el lugar de la formación del analista y del pase, que ahí está su agalma. Lo que hace lazo en la comunidad analítica no es un ideal ni tampoco los vínculos libidinales –aunque no dejen de estar presentes en los intercambios y en los encuentros–, lo que hace lazo es la transferencia al discurso psicoanalítico, en ella se sustenta la transferencia a la enseñanza de Lacan.

Sin dudas, Oscar Massota tuvo una influencia grande en el campo latinoamericano en un inicio; con él tuvimos los primeros textos en castellano de la enseñanza de Lacan, después ya llegarían las publicaciones de las conferencias y seminarios de Miller dictados en Venezuela, Colombia, Argentina, Brasil y España.

T: ¿Cuál es la singularidad -a su juicio- de la transmisión que practica Jacques-Alain Miller?

C: Desde un inicio Miller nos enseña a leer a Lacan y nos conduce por recorridos inéditos que no dejan de sorprender. Se puede ver bien a un Miller causado por la enseñanza y por los que lo escuchan y debaten, construyendo una conversación a partir del psicoanálisis que tiene efectos insospechados. En los textos reunidos en el libro de 1979 y 1980 encontrarán a Miller debatiendo con unos interlocutores sorprendidos por la enseñanza lacaniana. Ahí leemos los esfuerzos que hace por explicar de la manera más clara y sencilla los temas complejos, lo que resulta incomprensible o difícil de aceptar. El lector se sorprenderá de encontrar que desde las primeras conferencias ya está presente la última enseñanza de Lacan. Por otro lado, la transmisión en el volumen de los textos del año 2000 es una enseñanza sobre política lacaniana, acerca de los efectos de grupo en una comunidad analítica y sobre la construcción de una Escuela.

T: ¿Qué clase de operación es la operación analítica a comienzos del siglo XXI?

C: Sin duda el siglo XXI ha llegado acompañado de muchas novedades. En una civilización que promueve el imperativo de la satisfacción, el cinismo y la increencia, podemos reconocer que los pacientes en los consultorios hablan de estos cambios y no saben qué hacer frente a lo que se repite irremediablemente.

La operación analítica apunta al goce del sufrimiento; es una operación de reducción que no deja de tener algo de poética. Sin embargo, hay que notar que, a pesar de las contingencias de la época y de sus efectos, cuando hay una demanda de análisis y se consiente a la operación analítica nos seguimos orientando por el síntoma, por el Padre, por el falo, por el deseo, hasta llevar la lectura al límite y arribar a la singularidad de el sinthome.

24 de abril de 2015

La trama de un acto*, por José Ramón Ubieto.


El fenómeno del School Killer es típicamente norteamericano. Dos ingredientes se conjugan allí para favorecer estos hechos. Por una parte la existencia, en los protagonistas, de algún sufrimiento mental, muchas veces no diagnosticado previamente, que eclosiona en la adolescencia bajo la forma de un brote psicótico con pasaje al acto, primero homicida y, a veces, después suicida.

El otro ingrediente es el acceso fácil a la tenencia de armas por parte de la población civil, hecho que está en la raíz misma de la creación y sostenimiento de esa sociedad.

No es el caso europeo ni español y eso explica algunas especificidades como el tipo de armas utilizado. Lo que no parece diferenciarse mucho son los motivos particulares, generalmente asociados a la existencia de un trastorno delirante. Adolescentes que dicen oír voces que les impulsan al pasaje al acto homicida. Si bien podemos encontrar previamente algunos signos que cobran valor a posteriori (amenazas, actos bizarros), el acto como tal es imprevisible.

No es una acción impulsiva, reactiva a una provocación, sino una trama mental que va tomando cuerpo y obedece a una lógica que el propio adolescente desconoce y se le impone como una misión. Esa trama puede llevar un tiempo elaborándose hasta que algo desencadena el acto.

El trabajo a hacer con los alumnos y familiares debe ir en el sentido de poner palabras al sinsentido de esa violencia, sin olvidar a éste muchacho, causante de la tragedia. Para él, y para sus padres, se abre también un tiempo para comprender algo de ese acto que lo ha desbordado psíquicamente y cuyas consecuencias lo marcarán de manera decisiva.

Para la comunidad educativa y la sociedad se trata de no caer en la tentación del pánico y negar ese carácter impredecible del sujeto humano. Eso nos llevaría a una búsqueda delirante del riesgo cero, a medidas de control inútiles y perjudiciales para los propios niños y adolescentes. Como el carné de comportamiento del entonces (2005) ministro del interior francés Sarkozy, o a un aumento de la ya creciente medicalización de la infancia.

La mejor prevención es encontrar las fórmulas para conversar con los adolescentes, hacernos sus interlocutores y darles también un testimonio de nuestro propio recorrido vital. No dejarlos solos frente a sus inquietudes.

* Publicado en La Vanguardia. Miércoles, 22 de abril de 2015

Visiten: http://joseramonubieto.blogspot.com.es/

23 de abril de 2015

Muerte en la escuela, odio en el mundo. Reflexiones provisionales sobre lo ocurrido en el Institut Jaume Fuster de La Sagrera (Barcelona), por Enric Berenguer




Es muy pronto para saber con algo más de detalle lo ocurrido hoy en el Institut Joan Fuster. De momento, poco más podemos hacer que lamentar enormemente la muerte de un profesor, alguien que, al parecer, quiso estar a la altura de su responsabilidad como tal. Y por ello merece nuestro respeto, nuestro recuerdo.

Pero algunas de las cosas que han trascendido o se han comentado nos dan ya materia para la reflexión. Reflexión provisional, por supuesto, que seré el primero en retirar si los nuevos datos desmienten lo que por ahora parece.

No caben demasiadas dudas acerca de un hecho: el menor que ha cometido esos horribles actos es una persona enferma —casi con toda seguridad. Pero aun así, la enfermedad mental no explica ella sola todos los detalles de lo ocurrido. De hecho, aunque nos cueste reconocerlo, ni siquiera los delirios más enfermizos que pueda concebir un ser humano son del todo independientes de lo que le rodea: el mundo en sus más diversas manifestaciones, el mismo mundo del que formamos parte todos.

Un titular destacaba una relación que a más de uno se le habrá ocurrido establecer: “Quince años después de Columbine”. Seguramente, la primera reacción que casi todos tendríamos ante una comparación así sería de rechazo, porque parece demasiado arriesgado relacionar un solo acontecimiento, aislado, con lo que en otros lugares, como en EE.UU, son acontecimientos bastante más frecuentes, que enseguida relacionamos con una cultura de las armas y una sociedad que consideramos más violenta.

Y sin embargo... no podemos evitar quedarnos pensativos. Sobre todo cuando nos llegan ciertos comentarios, como el de que ese chico tenía una obsesión reconocida por las armas, había manifestado que quería matar a profesores y a otras personas en la escuela, había grabado un símbolo nazi en su pupitre, confeccionaba distintas listas negras... listas cuya finalidad ha quedado al fin aclarada, tristemente.

Uno se pregunta: ¿por qué cuesta tanto admitir la seriedad de este tipo de comentarios? ¿Qué hace que un discurso tan cargado de odio no llame lo suficientemente la atención como para que los profesores o la dirección sean alertados y estos a su vez se pongan en contacto con la familia, de modo que se puedan tomar algunas medidas sencillas, por ejemplo alejar a esa persona de las armas? ¿Acaso algo de esto se ha normalizado, sin que nos hayamos dado cuenta, porque vivimos sumergidos en una cacofonía constante de insultos, descalificaciones, amenazas y manifestaciones de odio, hasta tal punto que esos comentarios terribles le pueden parecer, a quien los escucha de paso, una versión un poco subida de tono —propia de un adolescente irritado— de lo que constituye la música de fondo del planeta?

No puedo dejar de pensar ahora, no ya en Columbine, sino en los avisos que dio, a alguna persona de su entorno, el copiloto que recientemente estrelló su avión con otras 149 personas a bordo: iba a hacer algo por lo que sería recordado —y el tono de sus amenazas fue lo suficientemente serio como para que la que había sido su novia se alejara con temor.

Es cierto: resulta demasiado fácil ver estas cosas de lejos, juzgar a toro pasado. Pero no se trata de juzgar a personas concretas, sino de pensar en cierta sordera de la que podemos ser víctimas frente a las manifestaciones del odio. Sordera de la que por otra parte son —somos— más responsables los que por motivos profesionales, o familiares, tienen —tenemos— la responsabilidad de tomarse muy en serio ciertas palabras en el momento en que son pronunciadas o escritas.

¡Cuánto cuesta tomarse en serio las palabras hoy día! En todo caso, nadie debe llevarse a engaño: quien dice algo así —lo diga en Facebook, a sus compañeros de clase, a su novia, en el bar, donde sea o como sea— está pidiendo, a gritos, aunque él mismo no lo sepa, que alguien lo pare. Que le quiten los machetes de su vista, que lo lleven al médico, que le quiten el avión de debajo de los pies y los mandos de piloto de las manos. Si lo hacemos, tendrá quizás la oportunidad de encontrar otra salida, menos dolorosa.

No hay que hacer oídos sordos.

* Texto publicado, originalmente, el lunes 20 de abril en EXcritos, blog del autor.

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Nota del Moderador: Lea la segunda parte del texto aquí:

Lo que pasa en las escuelas... y en otros lugares.
Trincheras en la guerra del malestar en la cultura



22 de abril de 2015

Incurável, por Celso Rennó Lima


Em seu primeiro encontro com o Outro, consequencia da incidencia de um significante, o sujeito tem de lidar com um incurável, que não se subjetiva, que não permite que desejo e percepco coincidam. Ponto de opacidade e de silencio, nos diz Lacan, que indica o lugar onde poderá se edificar a determinaco significante capaz de escrever o fenomeno sintomático, na esperanca de se “curar” a diferenca que se instala na contingencia deste primeiro encontro.

O sintoma é o sinal de que alguma coisa não anda, pois há uma dessemelhanca definida como incurável, que se coloca como uma pedra no caminho do sujeito e se explicita no fato de que homens e mulheres estão privados do elemento que poderia propiciar a escritura da relacão sexual.

o incurável que promove o sintoma como única possibilidade de fazer laco, ao mesmo tempo em que permite uma leitura, uma vez que ele participa de uma escritura, funco da letra. O sintoma é uma verdade mentirosa sobre este incurável, sobre a relaco sexual que não existe. É por isso que Lacan pode dizer que é o sintoma que nós colocamos neste lugar da impossibilidade da relaco sexual, constitui-se, talvez, no único Outro que existe.

Há, portanto, um incurável sobre o qual o sintoma se apóia e vai construir seu envelope formal. Incurável que se instala no ponto em que a presenca do singular, do recusado e recalcado pelo sujeito vai se manifestar sob a forma de um mal-estar, presenca de um excesso que não foi absorvido no processo de identificaco, como disse Freud. É este processo de busca de uma identidade entre o que se deseja e o que se encontra que foi definido como pulsão. Em outras palavras a pulsão é o que se apresenta com seu caráter incurável, rebelde e refratário ao laco social, convocando o sintoma como uma forma de inscrever, de fazer coincidir o que insiste como marcas da singularidade do sujeito e de suas fixacões.

O sintoma, assim como a cena da fantasia, nada mais é do que envelope da pulsão, modalidades de seu exercício, formas que o sujeito busca para apreender um objeto, no campo do Outro, que lhe sirva de parceiro.

Este objeto pequeno a, se define a partir dos orifícios do corpo e marcam o ponto por onde o sentido não se deixa apreender nas malhas do discurso. É o pequeno “a” que apresenta o incurável em torno do qual a pulsão faz seu circuito desenhando uma escritura que situa a repetico do sintoma.

Lacan nos diz que O Outro é uma matriz com duas entradas. O objeto pequeno “a” constitui uma destas entradas. E a outra é o Um do significante. Desfazer a presenca deste Outro é fundamental para que o sujeito possa se livrar das diretrizes que determinam a fixaco do circuito pulsional e o faz mola da repeticão sintomática.

O sintoma, por comportar um efeito de sentido, sofre a aco da interpretaco. O seu valor de gozo é antinomico ao sentido, só se deixando apreender pelo equívoco, dai se deduz a funco da letra. A reduco do sintoma à letra é uma forma de renovar o estatuto do simbólico, resumindo a pulsão à funcão de furo.

Por isso, a interpretaco do analista pode apontar o incurável e esclarecer o circuito que delimita o objeto velado pela interpretaco que o inconsciente fez do encontro traumático com o Outro sexo.

Este objeto, desde o congelamento do sentido na fantasia, passa a ser uma constante, nos dizendo de um ponto de incurável denunciado na atividade pulsional. Ora, a pulsão é sua forca real ao mesmo tempo em que denuncia o limite do sintoma à acão do simbólico. O resto que escapa, foge, retorna sob a forma de mal-estar e relanca o vetor pulsional sempre na direco determinada pelo imperativo do supereu. Desfazer este circuito, devolvendo ao objeto sua característica de ser qualquer um, mobilizando o seu valor de gozo é um dos objetivos de uma análise.

Neste seu objetivo, a estratégia da qual se utiliza a psicanálise consiste em oferecer, a quem a busca como soluco, a possibilidade de que esta cena se repita na transferencia ao instalar, no ponto de não saber, um sujeito suposto saber da significaco de seu sofrimento. Esta estratégia se utiliza do fato de que o inconsciente ex-siste e sua ex-sistencia se sustenta, exatamente no fato da inexistencia da relaco sexual e que a sexualidade só se representa no inconsciente pela pulsão.

Utilizando-se do objeto pequeno a enquanto agalma pode-se ter entrada ao Outro, fazendo possível a construção desta cena fundamental, a partir mesmo da determinaco de uma constante através da qual o sujeito se relacione ao real do gozo. Balizada por esta construco, uma interpretaco pode operar separando S1 do S2 e criar um intervalo deixando transparecer a dessemelhanca entre o que se chamou de “A Coisa” e o seu “atributo”. Este é o momento em que acontece a produco de um significante que pode indexar a falta, um nome que estabelece novos rumos, fazendo intervir a letra como borda do real.

O amor, resposta ao real da não relaco sexual, sustenta o trabalho da transferencia nesta relaco ao Outro do saber, e se esvazia pela aco da interpretaco que desfaz o mistério da diferenca sexual. Este é o momento em que se abre, para cada sujeito, uma nova relaco ao saber a partir do consentimento com seu modo próprio de gozo.

Esta passagem estabelece uma nova alianca com a pulsão. Nova alianca que só pode acontecer pela revitalizaco da marca do Nome Próprio propiciando um saber aí fazer com o sintoma, uma das fórmulas possíveis da liberdade.

Assim o incurável, o resto que persiste passa, após o trabalho que leva ao consentimento com o inconsciente, do mais-de-gozar ao estatuto de causa. Desta forma o desencontro entre esses dois investimentos, como nos diz Freud, podem se colocar numa posico de trabalho para que a “coincidencia entre ambasproduza uma nova alianca pulsional. Ou seja, uma alianca onde o resto não se apaga nem se cura, mas persiste como vivificaco do objeto-resto não mortificado pela palavra.

21 de abril de 2015

LACAN QUOTIDIEN. TDAHAS. Trouble déficit de l’attention avec hyperactivité au sein de la Haute Autorité de Santé. Recommandations de l’Institut Psychanalytique de l’Enfant, par Daniel Roy

L’Institut Psychanalytique de l’Enfant a participé en octobre 2014 à la consultation publique de la HAS concernant les Recommandations de bonne pratique pour le TDAH. Celles-ci étant désormais disponibles sur le site de la HAS, il nous a semblé bon de poursuivre notre examen de cette publication. Ce n’est pas une tâche aisée, ni plaisante, pour nous.

Sous couvert d’une recension exhaustive des divers travaux « internationaux » (USA, UK et Canada essentiellement) et d’une volonté déclarée d’un abord « intégratif », ces recommandations se révèlent, en effet, être une compilation de toutes les pseudo-évidences autoproclamées scientifiques qui ont été à l’origine de la création de cette entité nosographique et qui accompagnent son expansion mondialisée, conjointement à l’extension de la prescription de méthylphénidate.

L’ensemble du document se trouve biaisé du fait de l’absence de tout regard critique sur l’apparition de cette entité « TDAH », sur sa prétendue existence depuis le début du siècle passé, sur la base neurobiologique non démontrée de l’action de la méthylphénodate, sur l’action des laboratoires et l’action de la psychiatrie universitaire dans la promotion de ce diagnostic, sur l’introduction de l’évaluation cognitive et comportementale à tous les niveaux de la vie de l’enfant.

À la place, nous est proposée une perspective œcuménique, soulignée par la presse, dont le moins que l’on puisse dire est qu’elle ne nous convainc pas telle qu’elle se formule dans ce document : « Cependant émerge depuis plusieurs années une conception intégrative des diagnostics pédopsychiatriques qui propose de réunir les deux modèles neuro-développemental et psychanalytique au lieu de les opposer. Dans cette perspective intégrative le TDAH est considéré comme un diagnostic dimensionnel neurodéveloppemental s’inscrivant dans différentes organisations psychopathologiques au sens du modèle psychanalytique. Dans l’ensemble de ces approches, les facteurs étiologiques s’inscrivent dans un modèle multifactoriel où les facteurs génétiques neurobiologiques interagissent avec les facteurs environnementaux. » (Argumentaire p. 16)

Que vise la HAS en mettant ainsi à son étude de telles Recommandations, si ce n’est à installer durablement ce cadre diagnostique dans le paysage médical et sociétal français ? Face à cette question, nous nous autorisons à lui faire quelques recommandations.

1) Trouble déficit de l’attention en épistémologie de la médecine : 

Comment identifier cette entité DSM, alors qu’elle s’est d’abord présentée sous les espèces de l’hyperactivité, puis en privilégiant le déficit de l’attention, enfin en ajoutant un troisième item « l’impulsivité » ? Nous avons là une création nosographique bien mal formée. Si mal formée que la liste de ses co-morbidités recouvre quasiment tous les autres « troubles » que peut présenter un enfant, ce qui rend impossible d’établir un diagnostic différentiel. De plus, est répété à l’envi qu’il ne s’agit en aucun cas d’une maladie (antienne bien connue), mais d’un « trouble », c’est-à-dire d’un ensemble ordonné de plusieurs symptômes, ce qui depuis la nuit des temps constitue la définition d’une maladie. Voilà qui est décidément bien troublant !

Le traitement réservé dans l’Argumentaire à l’histoire de cette entité TDAH est lui-même sujet à caution. On y appelle à la rescousse le neurologue français D. M. Bourneville, célèbre pour sa « sclérose tubéreuse », qui aurait fait, nous dit-on, une description exacte de ces symptômes en 1897 dans son ouvrage « Le traitement médico-pédagogique de différentes formes de l’idiotie » ! Mettre ainsi en perspective les observations médicales faites sur des enfants enfermés dans des asiles au début du XXe siècle avec un tableau apparu sur un mode « épidémique » dans les années 1990 chez les enfants scolarisés aux USA, nous apparaît comme un forçage bien singulier... Ou alors il faut en conclure que les enfants du siècle qui commence sont prisonniers de discours éducatifs particulièrement déréglés, aussi déréglés que pouvait l’être la ségrégation subie par les enfants pauvres et déviants au début du XXe siècle ! C’est une hypothèse qu’il ne serait pas vain de vérifier...

Nous recommandons donc la lecture des ouvrages de Michel Foucault et ceux de Ian Hacking (par exemple Entre science et réalité, Éd. La Découverte, Paris, 2008) 

2) Trouble de l’attention en neurobiologie

Quant à l’introduction du méthylphénidate (Ritaline et consorts), on connaît précisément sa première utilisation pour calmer les mouvements incontrôlés des séquelles d’encéphalites aux États-Unis. Le terme « hyperactivité » apparaît dans ce contexte précis, puis va opérer un glissement progressif vers une entité intermédiaire, un syndrome « minimal-brain-damage », fondé sur l’hypothèse d’un dysfonctionnement neurologique en cause dans le comportement des enfants turbulents, qui ne tiennent pas en place, etc. Ceci fonde le sophisme suivant : le méthylphénidate agit sur les mouvements incontrôlés des IMC (Infirmités motrices cérébrales); s’il agit sur les enfants «turbulents», alors les enfants turbulents présentent un « dommage cérébral ». Il ne reste plus qu’à le trouver. Des dizaines, voire des centaines, d’équipes de chercheurs de par le monde sont attelés à chercher ce dommage cérébral à l’origine du trouble – c’est dire s’il s’agit d’une affaire sérieuse! Nous rappellerons ici simplement la méta-analyse de François Gonon, chercheur au CNRS, à laquelle la HAS se garde bien de faire référence : F. Gonon, CNRS UMR 5227, J.M. Guilé, Service de psychiatrie de l’enfant et de l’adolescent, Université P. & M. Curie, D. Cohen, CNRS UMR 8189, « Le trouble déficitaire de l’attention avec hyperactivité: données récentes des neurosciences et de l’expérience nord- américaine », Neuropsychiatrie de l’enfance et de l’adolescence, vol. 58, août 2010.

3) Trouble de l’attention en santé publique

Cette publication de la HAS met sur le devant de la scène deux catégories de médecins : le « médecin de premier recours » et « le spécialiste ». Par définition, le « médecin de premier recours » ignore tout du « trouble » en question (autisme, TDAH, dyslexie, etc.) et aspire ardemment à être formé et informé, car on ne sait quelle puissance obscure (peut-être la psychanalyse française...) s’est évertuée à lui en cacher l’existence. Enfin informé par la HAS et formé à l’utilisation d’échelles d’évaluation simplifiées – n’oublions pas qu’il n’a rien à voir avec un « expert » –, on lui fait miroiter une place d’importance : il sera « au centre du réseau » des divers intervenants nécessaire à la prise en charge d’un tel trouble. L’ampleur de la tâche qui lui incombe paraît peu réaliste à loger dans l’emploi du temps d’un médecin généraliste ! 

Face à lui s’élève la figure auguste de l’expert, ici dénommé « le spécialiste du TDAH ». Nous ignorions jusqu’alors qu’il existait des psychiatres « spécialistes du TDAH » : il s’agit vraisemblablement d’un cursus universitaire récent qui institue une sur-spécialité, elle-même divisible en sur-sur-spécialités. Il y aura (il y a peut-être déjà ?) des spécialistes du Trouble déficit de l’attention avec hyperactivité et des spécialistes dudit trouble sans hyperactivité, des spécialistes des « impulsifs », etc. Nous recommandons ici la lecture des textes qui ont fondé la psychiatrie de secteur en France. 

4) Trouble hyperactivité des lobbies pharmaceutiques

Nous recommandons la lecture de l’article « The impending globalization of ADHD: Notes on the expansion and growth of a medicalized disorder » de Peter Conrad et Meredith R. Bergey (Department of Sociology, Brandeis University, Waltham, MA, USA), paru dans Social Science & Medicine, en décembre 20141. L’abstract donne un aperçu précis du propos des auteurs qui démontrent l’action concertée des divers groupes d’intérêt agissant dans le but de « globaliser » le diagnostic de TDAH et la prescription de méthylphénidate au niveau mondial : « Attention Deficit Hyperactivity Disorder (ADHD) has been medicalized in the United States since the 1960s. Primarily used in North America until the 1990s, ADHD diagnosis and treatment have increasingly been applied internationally. After documenting the expansion of ADHD in a global context, this paper presents five brief international examples examining ADHD usage and expansion: the United Kingdom, Germany, France, Italy and Brazil. We then identify and describe several vehicles that facilitate the migration of the ADHD diagnosis: the transnational pharmaceutical industry; the influence of western psychiatry; moving from ICD to DSM diagnostic criteria; the role of the Internet including the related advent of easily accessible online screening checklists; and advocacy groups. Finally, we discuss what this globalization of a diagnosis reflects about the potential global medicalization of other conditions. »

5) Trouble hyperactivité en évaluation

Ah ! Les échelles d’évaluation ! Quelle bénédiction que cette floraison de scales élaborées par les départements de psychiatrie nord-américains et si aimablement déjà traduites par nos amis canadiens francophones ! Enfin disponibles pour le désormais fameux « médecin de premier recours » et les non moins fameux « spécialiste du TDAH », mais aussi bien sûr pour les parents, les enseignants – cœur de cible de l’évaluation du trouble dans ses coordonnées cognitives –, les orthophonistes, les psychomotriciens, les ergothérapeutes, les neuropsychologues... Il est assuré que lesdites échelles aideront lesdits « spécialistes » à gravir quelques échelons dans leur « spécialité ». Il est moins sûr que l’enfant s’y retrouve autrement que comme objectivé dans un comportement, une conduite, un dysfonctionnement. Mais n’ayons crainte, on s’adressera à lui pour lui expliquer que « ça n’est pas de sa faute » (Ah, l’horrible spectre de la culpabilisation !), ni de celle de ses parents, et qu’il n’a qu’à bien prendre son médicament et à apprendre à vivre avec son « trouble »...

Aux amateurs d’échelles, nous recommanderons l’escabeau (joke lacanien).

6) Trouble impulsivité de la HAS

Nous en venons donc à nous interroger sur le degré d’impulsivité à l’œuvre au sein de la HAS, impulsivité qui pousse irrésistiblement cet organisme à encourager et soutenir les voies les plus sujettes à caution tant au niveau de la clinique que de la recherche en neurobiologie, de la santé publique et de l’histoire de la médecine.

Cette impulsivité, accompagnant une hyperactivité évaluatrice et un grand déficit de l’attention portée aux enfants de notre siècle, est sans nul doute le seul élément causal que nous pouvons reconnaître à l’origine de ces Recommandations, car personne ne songera à invoquer une sujétion aux lobbies pharmaceutiques, aux pressions de la psychiatrie universitaire cherchant à reconfigurer le champ de la clinique et à celles de certaines associations ayant sites militants sur la toile. Vu le caractère endémique de cette impulsivité de la HAS face à tout le champ de la souffrance psychique, nous recommanderions volontiers à celle-ci une sévère quarantaine !

En guise de conclusion, une anecdote

Notre collègue Laurent Dupont, qui anime actuellement le réseau francophone du CEREDA, me racontait avoir reçu un jeune enfant porteur d’un diagnostic de TDAH, dûment évalué. Plusieurs entretiens avec la maman et avec l’enfant plus tard, l’attention s’était déplacée ailleurs, et l’enfant avait pu trouver à qui parler, ce qui n’est pas si fréquent quand on est « hyperactif » et « impulsif ». La maman, satisfaite des effets thérapeutiques, s’empressa de faire connaître le nom de Laurent Dupont autour d’elle. Bientôt voilà notre collègue institué « spécialiste du TDAH » par la dame ! Et sollicité comme tel par d’autres parents inquiets. Il ne le refusa pas et ouvrit ainsi le champ pour d’autres rencontres possibles. Cher Laurent, vous pourrez désormais dire à chacun de ces parents que vous êtes devenu « spécialiste de leur enfant » !
Cette « spécialité » nous convient, qui reste à la merci de la rencontre entre la parole de l’enfant autour de ses symptômes, l’inquiétude légitime des parents et l’accueil privilégié qui leur est fait par le psychanalyste ou le praticien formé à la psychanalyse – premier, deuxième... ou dernier « recours ».

Notes:

1-. Conrad P. & Bergey M.R., « The impending globalization of ADHD: Notes on the expansion and growth of a medicalized disorder », Social Science & Medicine, vol. 122, décembre 2014, p. 31-43. Version numérique à acquérir sur : http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0277953614006650 

19 de abril de 2015

Presentazione del XIII Convegno della Scuola Lacaniana di Psicoanalisi, per Domenico Cosenza


AVERE UN CORPO CHE PARLA
Emergenze del corpo nell'esperienza psicoanalitica




I

Cari Colleghi,

il XIII Convegno della Scuola Lacaniana di Psicoanalisi ruoterà attorno alla questione del corpo. Il corpo, chiaramente, preso a tema nei suoi modi di manifestazione all'interno dell'esperienza psicoanalitica. E' la prima volta che il corpo è assunto come focus tematico centrale in un Convegno della nostra Scuola.   Anche se è vero che, in fondo, nella psicoanalisi non si parla di altro che di lui, e che in ogni nostro convegno non facciamo altro che tentare di dire quanto avviene nel nostro rapporto con lui. Rapporto misterioso, indica Lacan[1], che non ha mai smesso di interrogare i pensatori, sia prima che dopo la fondazione della scienza moderna, che con Cartesio ha introdotto la demarcazione tra la sostanza pensante (res cogitans) e la sostanza estesa (res extensa), la problematica del loro rapporto, e con essa tutte le aporie che la caratterizzano e che giungono fino a noi in forma riaggiornata al linguaggio dei nostri tempi. 

Freud, dal canto suo, ha riscritto questo mistero portando all'emergenza, con la scoperta dell'inconscio, gli effetti plurimi che il linguaggio e la parola producono nel corpo del soggetto in analisi. Effetti che a volte si producono alla superficie del corpo, che si danno a vedere allo sguardo dell'Altro: è il caso per esempio delle somatizzazioni  isteriche e dei sintomi di conversione. Talvolta l'effetto letale di una parola ricevuta dall'Altro può avere il potere di scatenare tali risposte del corpo; così come l'interpretazione analitica può giungere a lenirne gli effetti, a volte perfino a dismetterne  le manifestazioni. E' quanto sperimentava con sorpresa il giovane Freud nel tempo della fondazione del discorso analitico. A volte tali effetti letali non si danno a vedere allo sguardo dell'Altro, non si mostrano alla superficie del corpo ma lo affettano intimamente, s'insinuano nel funzionamento interno della macchina corporea introducendo degli effetti di disfunzionamento che vanno a rovescio rispetto ad una logica evolutiva.   

Freud ci ha mostrato con chiarezza che tali fenomeni corporei non sono affatto riducibili a deficit funzionali o a disordini della condotta e della cognizione, come si direbbe nel linguaggio che il DSM ha introdotto nelle sue  ultime tre edizioni, ma presentano nella forma della loro manifestazione un'altra logica che affonda la sua radice nell'inconscio dell'essere parlante. Logica che entra talvolta in rotta di collisione con il funzionamento biologico del corpo e con il principio di autoconservazione che lo sostiene, perché segue un altro principio di funzionamento, che è al di là dl principio di piacere. Oppure, potremmo dire con Jacques-Alain Miller riprendendo Lacan,, tali fenomeni sono "eventi di corpo" che rientrano nel registro di un'altra biologia del vivente, irriducibile al quadro della scienza biologica[2].

Tali effetti del linguaggio sul corpo a volte prendono dunque la forma di effetti di senso; in altri casi quella di fenomeni fuori-senso. Effetti di senso, che rivelano al soggetto analizzante la propria divisione incarnata nel sintomo corporeo come formazione di compromesso, come indicava Freud rispetto alle somatizzazioni isteriche, tra l'orientamento egoico-adattativo del soggetto, l'azione mortificante del superio e il suo desiderio inconscio. Effetti fuori senso, nei quali il corpo è attraversato da un circuito di godimento, una scrittura sintomatica che non veicola alcun messaggio ma reitera una soddisfazione al di là del principio di piacere. E' questo l'enigma introdotto da Freud con la sua svolta del '20 in Al di là del principio di piacere, che Lacan riformulerà nella fase avanzata del suo insegnamento con la nozione di godimento ripensata alla luce della centralità del reale. Ma è anche ciò che Lacan ci indica radicalmente a proposito del fenomeno psicosomatico[3], cortocircuito libidico fuori-senso che si deposita e s'installa, come evento di corpo fuori catena significante, incistamento olofrastico che parassita una parte del corpo del soggetto. 

Entrambi questi aspetti, il senso inconscio  con la soddisfazione che veicola (godi-senso o godimento della parola)  e il godimento del corpo al di là del senso, riguardano l'essenza della scoperta di Freud ed il suo modo inaudito di ripensare nella clinica psicoanalitica il funzionamento del corpo. Pensare il corpo come pulsione (Trieb), come spinta libidica irriducibile al bisogno e che si situa alla radice del desiderio del soggetto, è la sovversione introdotta da Freud nel modo di pensare il funzionamento del corpo dell'essere umano. Ciò che Lacan, nel suo ultimo insegnamento, chiamerà "parlessere".

Lacan s'interroga nell'arco di tutto il suo insegnamento sullo statuto del corpo nel suo rapporto con la parola, che l'analista incontra attraverso il sintomo che gli porta l'analizzante. Come è noto, in un primo tempo la sua ricerca si focalizzerà sulla costituzione narcisistica del corpo, sull'immagine del corpo e sul processo che conduce o meno un corpo in frammenti a divenire un corpo organizzato in modo unitario. La teoria dello stadio dello specchio, l'articolazione del rapporto tra l'io ideale e l'Ideale dell'Io, ma insieme la messa in rilievo topologica dell' statuto immaginario del corpo propria dell'ultimo insegnamento di Lacan, contribuiscono ad articolare la dimensione immaginaria del corpo nell'essere parlante. Tuttavia, se l'immaginario alimenta l'illusione che il corpo si costituisca in un'unità armonica, Lacan fin da subito non si esime dal mostrare, fin dalla sua teoria dello stadio dello specchio, che l'effetto di unificazione gestaltica dell'immagine del corpo, quando si produce, non cancella tuttavia la "discordia primordiale" che abita l'intimità del corpo stesso, e che si sottrae al campo della rappresentazione.
E' proprio dell'arte riuscire a strappare qualcosa dall'oscurità di tale discordia primordiale per inserirla nel quadro di una rappresentazione inedita. Qualcosa di questo possiamo indubbiamente ritrovarlo nell'affiche del nostro Convegno e nell'immagine che abbiamo scelto tra le opere dell'arte musiva di Felice Nittolo, maestro ravennate del mosaico contemporaneo, per rappresentare per noi il tema del corpo come dimensione vivente, che parla il linguaggio della pulsione.

Questa discordia primordiale prende infatti il nome freudiano di pulsione nell'insegnamento classico di Lacan, spinta irrappresentabile che abita il corpo del soggetto e che contiene al suo interno,  la struttura della domanda inconscia: $ #D. In questo processo di riduzione della pulsione che dinamizza il corpo alla struttura della domanda, lo strutturalismo linguistico di Lacan raggiunge il suo acme, ma anche il suo limite intrinseco. L'essenza della pulsione infatti non si riduce alla struttura della domanda inconscia, ma come Lacan mostrerà a partire dall'inizio degli anni '60, la pulsione è anzitutto abitata dal reale del godimento, il corpo pulsionale è non solo un corpo immaginario e simbolico, ma in primis è un corpo libidico, caratterizzato da una propria modalità di godere. Per questo Lacan, parlando del corpo non più solo come simbolico ma come corpo vivente, introdurrà nel Seminario Ancora la formula del corpo come "sostanza godente"[4]. E' la struttura stessa dell'inconscio a venire riarticolata alla radice, a partire dalla riformulazione che ne trasforma lo statuto, da inconscio strutturato come un linguaggio a inconscio come sostanza godente : "L'inconscio è che l'essere, parlando, gode, e, aggiungo, non vuole saperne di più"[5] .

Come ci ha ricordato Jacques-Alain Miller recentemente, non si tratterà dell'ultima parola di Lacan al riguardo, poiché giungerà pochi anni dopo, nello scritto "Joyce il sintomo"[6], a rinunciare alla nozione stessa di inconscio per preferirgli quella di parlessere (parletre)[7], marcando ulteriormente in tale passaggio la propria distanza da Freud.

Si tratterà, nel corso del nostro Convegno, di illuminare lo statuto del corpo del parlessere,  tenendo conto della complessità dei registri implicati nel funzionamento del corpo, nel loro intreccio e nella loro irriducibilità.

II
 
La scelta del tema di questo Convegno della SLP vuole anche essere un contributo di lavoro e insieme una preparazione della nostra comunità analitica italiana al X Congresso dell'Associazione Mondiale di Psicoanalisi, che come sapete si terrà a Rio de Janeiro nell'aprile 2016, ed avrà come tema:Il corpo parlante.Sull'inconscio nel XXI secolo[8].

L'accento che cercheremo di porre nel nostro Convegno sarà per un versante sul corpo in quanto parlato, detto, fabbricato dalla parola e dalla lingua dell'Altro. Si tratta del  versante dell'alienazione nel rapporto del corpo del parlessere con la lingua. Cercheremo di mettere a fuoco però al contempo ed in particolare il movimento che nelle analisi consente al corpo stesso di parlare una sua lingua propria, alla parola del soggetto di entrare in gioco, alla singolarità dell'essere parlante di affermarsi in un dire singolare che si radica nel corpo pulsionale. E' questo il versante della separazione, o comunque si voglia della soluzione soggettiva nel rapporto del corpo pulsionale con la lingua: il versante dell'invenzione, in cui il corpo si fa parlante, luogo di un'enunciazione propria. E' anche questo un modo per intendere il lavoro dell'analisi: una soggettivazione radicale del proprio corpo, che in questo stesso  movimento giunge ad assumerne il quoziente di mistero e di non senso, di estraneità, che è alla radice del suo modo di essere e del suo funzionamento. E' quanto ci attendiamo di poter ascoltare in particolare dalle testimonianze degli AE, chiamati a dire in questo Convegno attorno a come è mutato per loro il rapporto con il proprio corpo durante e dopo l'analisi, con la passe e dopo la passe. 

Al contempo, dedicheremo la nostra attenzione a trattare gli eventi di corpo che l'esperienza analitica ci presenta nella nostra clinica, e che costituiscono un terreno di sfida nella soglia somato-psichica in cui la parola introduce effetti nel reale del corpo. Interrogheremo il corpo dell'isterica nella clinica contemporanea, da un lato per smentire la sua presunta scomparsa dichiarata dai fautori del DSM già da tempo; dall'altro per provare a interrogarci sulle forme che l'isteria sta assumendo oggi, e sulle metamorfosi del corpo e sintomi corporei che la riguardano. 

Al contempo c'interrogheremo, in un dialogo con la medicina, sul corpo come luogo in cui alberga un sintomo problematico nella sua decifrazione per l'l'eziologia medico-biologica, e che incontriamo in analisi sia nella forma metaforica della somatizzazione che, non di rado, nella forma ‘letterale' e olofrastica del fenomeno psicosomatico.

Daremo spazio anche al rapporto tra psicoanalisi ed arte, cercando di mettere al lavoro la funzione del corpo come luogo d'invenzione, attraverso la voce, il movimento, la messa in scena che il teatro rende possibile. Ci sarà da stimolo per pensare al nostro tema del corpo parlante a partire dall'esperienza del teatro in cui il corpo dell'attore si offre come luogo di enunciazione.

Dopo avere accennato ai temi che caratterizzeranno le sessioni plenarie del nostro Convegno di Ravenna, qualche indicazione rispetto agli assi tematici delle sale simultanee, per cui l'appello alle proposte d'intervento è già stato lanciato sulla nostra lista elettronica SLP-Corriere. Come tradizione ne abbiamo isolati tra da sottoporre all'attenzione di chi vorrà inviare delle proposte, che, ricordiamo, perlopiù è preferibile si riferiscano ad un caso clinico proprio alla pratica di chi interviene.

Il primo asse è: Eventi di corpo nel transfert.  Cosa accade quando il corpo entra in gioco in modo massiccio nella cura, dal lato dell'analizzante ma a volte anche dal lato dell'analista, attraverso la produzione di sintomi e fenomeni che interferiscono, cortocircuitano, ma a volte costituiscono l'occasione di un passaggio decisivo nell'esperienza del trattamento? Come leggerne lo statuto? Si tratta di sintomi che funzionano metaforicamente, oppure di fenomeni che prendono più la forma di risposte del reale fuori-senso? E' questo lo scenario che vorremmo fosse interrogato all'interno di questo asse tematico grazie ai contributi che giungeranno.

Il secondo asse è: Usi pornografici del corpo. Quali funzioni esercita la pornografia nell'economia libidica contemporanea, alla luce di quanto emerge dal discorso degli analizzanti che vi ricorrono? Cosa caratterizza i godimenti legati alla fruizione compulsiva  di materiale pornografico, che sono tra le vie al godimento più diffuse e di più facile accesso, come ha messo in rilievo Jacques-Alain Miller di recente[9], nel mondo contemporaneo grazie alla rete di internet? Possiamo pensare alla pornografia come ad una declinazione, come suggerisce il filosofo Han[10], dell'imperativo superegoico della trasparenza, in cui tutto nell'esperienza, anche nel rapporto sessuale, deve essere pienamente visibile? Quali rettifiche in analisi è possibile operare da parte del soggetto  a questo imperativo di godimento così pervasivo? Raccogliamo qui l'invito di Miller a contribuire all'elaborazione di una clinica della pornografia.

In terzo asse infine è:Il corpo nell'immaginario e nel reale. Che rapporto esiste tra l'immagine del proprio corpo e il godimento che lo abita? Cosa accade quando il secondo entra in rotta di collisione con la prima o viceversa, per esempio nella clinica del passaggio puberale in adolescenza? Come trattare in analisi l'emergenza di tale discordia tra il registro narcisistico ed il reale della pulsione?  Quali vie nell'analisi la parola può seguire per riannodare tra loro l'immaginario ed il reale nell'esperienza che il soggetto ha del proprio corpo? Come operare sull'emergenza di  tale disarmonia, che per noi non si riduce affatto semplicemente ad un deficit ma riecheggia una discordia primordiale nel rapporto del soggetto con la propria immagine del corpo? I vostri contributi e la disciplina della presentazione e della discussione dei casi clinici ci insegneranno al riguardo.

Non mi resta dunque che sollecitare quanti lo vorranno a inviarci proposte d'intervento entro il 31 gennaio (a Raffaele Calabria: rcalabria@racine.ra.it), ed invitarvi tutti a Ravenna a partecipare dal vivo al XIII Convegno della SLP sabato 30 e domenica 31 maggio di quest'anno!  
 


Note:

 
[1]J. Lacan,Il Seminario. Libro XX. Ancora (1972-1973), Einaudi, Torino, 2011, p. 125.

[2]J.-A. Miller, "Biologia lacaniana ed eventi di corpo", La Psicoanalisi, n. 28 (Il corpo), luglio-dicembre 2000, pp. 14-100.
[3]J. Lacan, Conferenza su "Il sintomo e il fenomeno psicosomatico", La Psicoanalisi, n. 2 (Il sintomo e il fenomeno psicosomatico), ottobre 1987. Nello stesso numero vedere, di Jacques-Alain Miller, "Riflessioni sul fenomeno psicosomatico".
[4]J. Lacan, Il Seminario. Libro XX. Ancora. 1972-1973, Einaudi, Torino 2012, pp. 22-23.
[5]J. Lacan, Il Seminario. Libro XX. Ancora, cit. p. 98.
[6]J. Lacan, "Joyce il sintomo", in Altri scritti, Einaudi, Torino 2013, p. 558.
[7]J.-A. Miller, L'inconscio e il corpo parlante. Conferenza di chiusura del IX Congresso dell'Associazione Mondiale di Psicoanalisi, il 17 aprile 2014 a Parigi, come presentazione del X Congresso dell'AMP che si terrà a Rio de Janeiro dal 25 al 28 aprile 2016.
[8]Vedere al riguardo la presentazione del Congresso AMP di Rio "L'inconscio e il corpo parlante" da parte del suo direttore Marcus André Vieira su www.wapol.org.
[9]J.-A. Miller, "L'inconscio e il corpo parlante", cit., pp. 1-3.
[10]B.-Ch. Han, La società della trasparenza, Nottetempo, Roma 2014, pp. 26-9, 39-51.