17 de enero de 2015

Jacques-Alain Miller: El secreto de Charlie


 El secreto de Charlie, por Jacques-Alain Miller


Desde Paris, miércoles 14 de enero de 2015; texto enviado a las 8 hs.

En Argentina, el excremento de paloma trae suerte. Es lo que me hace saber mi amiga Graciela que se broncea en la playa: "Acá, si a uno lo caga una paloma, significa buena suerte". Aceptemos el augurio. Sabemos que el presidente cree en su buena estrella. En suma, estamos en la mierda, es un buen signo.

Graciela, que ha leído mis cursos, se pregunta si esta no sería una "respuesta de lo real", una manifestación de los Dioses. Los romanos tan supersticiosos lo hubieran creído... Y no olvidemos que Jesús una vez  bautizado, vio abrirse el cielo "y descendió el Espíritu Santo sobre él en forma corporal, como paloma" (San Lucas, III, 22). ¿Una caca divina habría oficiado de Santa Ampolla? ¿El boulevard Voltaire de catedral de Reims? ¿El presidente de la república sería ahora el Ungido del señor?

No hay que descubrir las afinidades del Espíritu Santo con el objeto anal. Lacan, que no es evasivo, cita el artículo de Ernest Jones sobre la fecundación de la Virgen por la oreja, que da dicho Espíritu Santo como análogo del pedo. Ninguna blasfemia: la tesis está fundada anatómicamente, en tanto la boca y el canal anal se responden como las dos extremidades del tubo digestivo. El soplo espiritual se emparenta con el gas intestinal, la palabra se empareja con el excremento.

Vemos que en sus verdes años, el psicoanálisis tenía afinidad, y recíprocamente, con el espíritu de la banda de Charlie. La escatología más pura de su inspiración desde el Hara kiri del profesor Charon. El hilo atraviesa sus diversos avatares, anarquista, ecologista, izquierdista, neoconservador.

¿Diario necio y cruel? ¿Diario irresponsable? Son aproximaciones. De lo que se trata en verdad es de lo siguiente: Charlie tiene una misión en este mundo, revocar toda sublimación para honrar la pulsión.

En ese sentido ese pequeño impreso (feuille) –que, se comprenderá, no es una hoja de parra– tiene su lugar en la historia de los hombres. Calcemos nuestras botas de 7 leguas para recorrer valientemente la continuidad de los siglos. Aceleradamente, como en un dibujo animado.

Las aventuras de la pulsión

1. El mundo antiguo greco-romano estaba mucho más cerca de la pulsión de lo que estamos nosotros, como lo señalaron Schopenhauer, Nietzche, Freud, y otros. Luego vino el discurso cristiano. El título de Peter Brown lo dice todo: La renuncia a la carne: la Virginidad, el celibato y continencia en el cristianismo primitivo. La cristiandad retorna a sus fuentes greco-romanas en el Renacimiento. Una nueva alianza se sigue de ello, entre la religión y la carne. Es uno de los motivos de la revuelta protestante, la cual, pero en otro plano, le da lugar también a la carne, a través del casamiento de los pastores. No descuidar: el gusto de Martín Lutero por la escatología. ¿El hubiera dicho: "Yo soy Charlie"?

2. Allí se hace la divisoria de aguas. El protestantismo tendrá la austeridad, la Iglesia católica el placer de los sentidos, que decide movilizar en el Concilio de Trento con el fin de propagar la fe. El siglo XVII ve grandes desplazamientos de población: "Great Migration" de los puritanos ingleses a las colonias americanas (80000 personas); diáspora de los hugonotes luego de la revocación del Edicto de Nantes (400 000). ¿El siglo XVIII en Francia? Talleyrand, nacido en 1754, dirá más tarde: "Aquellos que no han conocido el Antiguo Régimen no podrán jamás saber lo que era la buena vida".

3. Napoleón, digámoslo, es el orden moral. La Santa Alianza lo extiende a todo Europa. Luego, viene a dar el tono Queen Victoria. Una broma: leyendo el libro de Lytton Strachey que lleva ese título, Lacan dice que fue la condición sine qua non de Freud. La Belle Epoque se termina con la carnicería del 14. Siguen los Años locos, etc. A la Liberación, el totem, es El Tabú, calle Dauphine, esquina calle Christine. Ultimas guerras coloniales. En 1960, Hara Kiri aparece. Pis, caca, pito, y chochita. Uf! respiramos. Respiramos miasmas, pero el olor es tan vivificante como el de los quesos de Jerome K. Jerome. Se burlan del Gran Charles y de la Tía Yvonne (sobrenombre popular de la Sra. De Gaulle).

4. Digan ustedes, ustedes que van (o no van) a la exposición Sade en el Museo Orsay, y que lo leen (o no leen) en la Pleiade, que en esa época, un librero de Saint Germain des Pres los hacía pasar a la parte de atrás del negocio para deslizarles los pequeños volúmenes azules de Justine y de Juliette, impresos por Pauvert en papel barato. No se arriesgaba gran cosa, pero finalmente, se gozaba un poco del estremecimiento de lo prohibido. Al mismo tiempo, se tachaba en los diarios de izquierda cuando hablaban de las torturas en Argelia; aparecían con grandes partes en blanco. La censura era tan familiar  que estaba personificada: se la llamaba a partir de 1870 "Anastasia". Era una suerte de cuco femenino armado con grandes tijeras (¡castración!). El colmo fue alcanzado el día que, a instancias de la Sra. De Gaulle, movilizada dicen, por las religiosas de la Unión de las superiores mayores, el ministro de cultura prohibió el film de Jacques Rivette La religiosa de Diderot.

5. Era 1966, el año en que aparecieron los Escritos de Lacan. En ese tiempo hablar, escribir, contaba para algo, hacía que se reaccione, como en los tiempos más remotos. Si ustedes se las agarraban con el ejército, con la Iglesia incluso vía Diderot, que sin embargo tenía su estatua en París y su Pleiade en Gallimard, del otro lado se respondía. El Otro moral no se había puesto del lado de los abonados ausentes. El pis-caca-culo tenía su poder de trasgresión. Mientras que el gran Otro de los años de De Gaulle y Pompidou respondía presente, fue la gran época del profesor Charon. Pero, luego, este Otro fue desmontado, desmantelado pieza por pieza. Las etapas de ese proceso están trazadas en la reciente recopilación de Eric Zemmour, cuyo carácter a veces excesivo no borra de ningún modo el interés documental. En verdad, ese gran Otro nunca fue más que un títere accionado por un marionetista genial. El General lo sabía, y lo dijo. Por otra parte, una de sus frases favoritas era, al decir de su confidente Alain Peyrefitte: "Siempre hice como si. Eso termina a menudo por ocurrir" (Era De Gaulle, p.171).
 
6. Charlie Hebdo, que tomó la posta de Hara-Kiri, estrangulada sobre el ataúd del General, murió a su vez, pero con una bella muerte, en 1981, cuando la izquierda llegaba al poder con Mitterrand. Desde hacía mucho tiempo, el viejo gran Otro neo-gaullista progresivamente desactivado como Hal en el film de Kubrick, 2001, no respondía más a las provocaciones más que por un "¡Buf!" acompañado de un alzamiento de hombros que el mundo de lengua inglesa aisló con el nombre de "Gallic (o French) shrug", tan característico de nuestra forma de ser les parece. Difícil transgredir cuando no hay más límites, o no hay muchos. O entonces hubo que pasar a la injuria, a la difamación, al racismo, al llamado al asesinato. ¿Quién mató a Charlie? Para decirlo en una palabra, fue la permisividad. La palabra no está en Littré; no está comprobada en la lengua sino después de 1967; traduce el inglés "permissiveness", 1947 (Le Robert. Dictionnaire historique de la langue française).

7. Poco diré del Charlie cuya redacción fue exterminada. La publicación renace, luego de una solución de continuidad de once años, en 1992. La presencia de los grandes ex y los leales sujetos a la pulsión bajo la forma canónica pis caca culo, testimonian que haber retomado el título no fue una impostura. Sus hechos destacados: volver a publicar en 2006 las caricaturas danesas de Mahoma; publicar en 2011 un número arrastrando la sharia. El mismo día de la aparición, incendio de los locales; se pone protección policial al director de redacción, Charb, y a otros dos dibujantes.

Las amenazas islámicas se multiplican. En 2013, la revista virtual Inspire publicada por Al Qaeda en la península Arábiga, hace figurar el nombre de Charb en la lista de personalidades buscadas por "crímenes contra el islam" (Wikipedia). La última semana, el 7 de enero, se produce la masacre.

Tres tesis, una paradoja

Nada en los primeros 21 años de la revista deja presagiar que la mayor parte de su redacción caería bajo las balas de guerreros islámicos. Pero también, ¿por qué encarnizarse en burlar los valores sagrados de la religión musulmana cuando el riesgo era tan patente y el peligro indudable?



Existe la tesis noble: eran combatientes de la libertad de expresión; Charb, que era comunista, lo dijo con una fórmula citada a menudo, y que pasará a la posteridad: "Parece seguramente un poco pomposo, pero prefiero morir de pie que vivir de rodillas". Está la tesis innoble, la que Tariq Ramadan divulgaba desde la noche de la matanza, en un diálogo en inglés con Art Spiegelman,  el creador de Maus: era para hacer dinero. Finalmente está la tesis, por decirlo así, clínica, que expone Delfeil de Ton, en L`Obs publicado ayer.

Ex de Charlie y amigo de Charb, DDT señala en un texto perturbador la tozudez de Charb, y su responsabilidad: "Era el jefe. ¿Qué necesidad tenía de arrastrar al equipo en esa escalada?" Recuerda las palabras de Wolinski luego del incendio del local: "Creo que somos unos inconscientes y unos imbéciles que hemos tomado un riesgo inútil". Concluye: "Charb que prefería morir y Wolin que preferiría vivir". Nos decimos después de haberlo leído: ¿Charb suicida? ¿Charb melancólico? Se presentaba en efecto como el hombre sin nada, sin nada que perder: "No tengo hijos, no tengo mujer, no tengo auto, no tengo crédito". El júbilo semanal del fino equipo era, para decirlo a la manera de Melanie Klein y de Winnicot, ¿una defensa maníaca contra la depresión? Detrás de la parada fálica la pulsión de muerte, ¿era ese el secreto de Charlie?

Si hubiera que elegir entre estas tres tesis, o hipótesis, excluyo de entrada la segunda, pues objetivamente, el interés financiero no estaba a la medida de los riesgos que se corrían. Habría que suponer a Charlie la pasión de Harpagon, y nada testimonia de ello. Es una ignominia del profesor de la Oxford University. La tesis 3 merece consideración, pero palidece frente a la primera, en tanto que el heroísmo de un melancólico, como el de un psicótico, de un perverso o de un neurótico, continúa siendo un heroísmo.

Atención aquí. Para que haya lo que se llama heroísmo, es decir sacrificio a un ideal, es necesario que haya sublimación. Ahora bien, yo he sostenido que Charlie era la anti sublimación, que estaba consagrado al culto de la pulsión, a la exaltación del goce. Contradicción. Allí una frase de Erik Eptaz en la primera página del Canard enchaîné, nos aclara. Mientras que el órgano satírico es objeto de ahora en más de las mismas amenazas que Charlie, promete continuar con sus camaradas "riéndose de todo", salvo de "la libertad de poder hacer". Es el punto, en efecto, se desdobla.

1) Si quiero reírme de todo, imposible jugar con la libertad de reírse de todo. Por lo tanto, la risa se detiene allí. No se ríen de la libertad de reírse de todo, se la toma en serio. Dicho de otro modo, el que quiere reírse de todo no se ríe de todo.

2) Burlarse de todo, incluida mi libertad de hacerlo, tiene el mismo resultado. Sacrifico mi libertad de reírme para nadar entre dos aguas. La posición 2 es cínica. La posición 1 la llamo heroica.

Tal vez algunos de entre los Charlie se creían cínicos. Tal vez incluso lo eran más o menos. Pero el hecho es que eran heroicos, Charb sabiéndolo, y nosotros constatándolo retroactivamente. El error de Delfeil de Ton, creo, es pintarnos un Charb habitado por un "¡Viva la muerte!". Sin embargo, las palabras de este apuntan hacia otra fórmula muy diferente, que hace de él un "soldado del año II" verdadero y no de papel maché: "La libertad o la muerte".

Es la cláusula "…o la muerte" decisiva en este asunto. Quien no mete su vida en la balanza del destino, quien no compromete su ser, sino solo su talento juguetea, no es serio. El primado de la vida de ahora en más está tan bien anclado en las sociedades occidentales como en el momento del affaire de la presa de Sivens que costó la vida de Remi Fraisse; pudimos escuchar a un responsable local del Partido socialista proferir esta enormidad: "Morir por ideas, es algo, pero es relativamente estúpido y necio".

No agobiemos al desdichado. Lo que entendemos no es ciertamente lo que él quería decir –que Remi había venido a defender una idea, que no pensaba exponer su vida, que esta le fue arrancada por la triste conjugación de circunstancias, etc.

Pero estas palabras, por ser una suerte de lapsus, son tanto más verídicas. Ya hace veinte años que Lipovetski publicaba El Crepúsculo del deber. No hay nada sorprendente en que no dudemos  en negar a los mártires de Charlie la cualidad de héroes, y a hacer de ello, al menos con una media palabra, imprudentes, por no decir chiflados. Correlativamente, pisoteamos a sus asesinos.

Esos tres hombres, los terroristas, no nos basta haberlos matado. Aun es necesario que hayan sido locos, enfermos, y sobre todo bárbaros. Se llama bárbaros a todos aquellos a los que se les niega pertenecer a una civilización digna de ese nombre. Sepamos, en primer lugar, reconocer que nuestros guerreros vienen de otro discurso diferente del nuestro, no menos estructurado, no menos "civilizado", pero civilizado de otro modo. Y en ese otro discurso, ellos también son los héroes.

Para los Griegos de la Antigüedad, bárbaro era aquel cuyo hablar les era ininteligible, de donde ese término, formado por reduplicación: bar bar, como nuestro bla bla. Bárbaro es aquel que no habla, sino que hace ruidos con la boca. Y de hecho, cuando uno de esos hermanos Kouachi, al salir de la masacre, y antes de subir al auto, lanza en la calle, fuertemente, con voz alta e inteligible, tres veces, el grito "Hemos vengado al profeta Mahoma", no entendemos nada, sino que el islam nada tiene que ver en eso, y que se trata  de brutos sanguinarios y trastornados.

¿Por qué no decir, "animales con dos pies", como los Romanos decían de los Hunos?

Continuará...

NOTA BENE
- El libro de Peter Brown fue publicado en 1988; apareció en frances en Gallimard en 1995.
- Sobre el affaire de La Religieuse, consultar los Cahiers d’études du religieux, http://cerri.revues.org/1101)
- el video titulado «Comics Legend Art Spiegelman  & Scholar Tariq Ramadan on Charlie Hebdo & the Power Dynamic of Satire » puede verse en el site Democracy now. dirección :
- El responsable socialista del Tarn en video :
- Sobre los barbaros : de Bruno Dumézil, Les Barbares expliqués à mon fils, Seuil, 2010.
- Los dos hermanos al salir de la masacre de Charlie fueron captados en un video obtenido por la agencia Reuters. Está en la red desde ayer a la mañana :
- Finamente, cuento con volver sobre la tribuna publicada ayer en Le Monde, p. 9, por le Pr. Alain Renaut, que da cuerpo, en términos ciertamente aun muy generales, a lo que yo llamaba la vía del compromiso bajo la forma llamada de un « multiculturalismo atemperado por el cuidado del interculturalismo. ».

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Publicado el 15/01/2015 en lepoint.fr
Traducción Silvia Baudini
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