28 de octubre de 2016

LACAN COTIDIANO. La Europa y los pequeños amos, por Jean-Daniel Matet


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Los pequeños amos
Después del atentado de Niza, donde de nuevo, el número de víctimas, tal y como fue dicho en el último congreso "¡Víctima!" de la EFP, aparece como el resultado buscado por el asesino o por sus patrocinadores. Estoy impresionado al escuchar cómo los comentadores interrogan a cada persona, desde el experto hasta el testigo más lejano, constituyéndolos como nuevos amos de un saber fragmentado a partir del cual emanará una verdad.
En otro momento, asumiendo la falla del dispositivo de seguridad incontestable que hace que un camión enorme pueda ingresar al lugar donde nadie está autorizado a pasar, los responsables habrían renunciado a sus trabajos. La reivindicación de este crimen está a la altura de la organización: hacer de cada uno un amo del terrorismo para convencer a todos los demás, que no adhieren a este, que Otro existe y que estamos tomando riesgos en los que no debemos confiar. 
Durante algunos siglos la existencia de este Otro, Dios bajo diferentes versiones, no era cuestionada y los mismos revolucionarios se dejaron engañar divinizando la República o instaurando en ella un ser supremo.
La Europa en el siglo XXI 
Si la Europa de las naciones, de los pueblos, de las economías, de los derechos, fuera hoy en día objeto de una apreciación desdeñosa, ¿podríamos hablar de la Europa del psicoanálisis? En un babel de lenguas, con practicantes de diferentes culturas ejerciendo bajo distintas reglamentaciones, las cuatro Escuelas de psicoanálisis en Europa abogan por la enseñanza de Lacan y adscriben a una comunidad de referencias y de orientación. Pero aún más, la Europa de la libre circulación, de la libre economía, de la protección de los derechos ciudadanos, de la libertad de establecimiento es afín al discurso analítico. Freud lo podía afirmar antes de que la barbarie arrasara este continente. Debido a esto, también la construcción europea había sido concebida como una muralla y se sitúa del lado del discurso del psicoanálisis. Pero esta Europa vacila. ¿Qué aprendizajes extraer del voto inglés por la salida de la comunidad europea? 
¿Cómo no pensar en Churchill, cuya carrera política no estuvo exenta de ciertos defectos y retrasos pero quien creía en la necesidad de la construcción europea? Sin duda, este es un efecto de la falencia del Nombre-del-padre, pero el discurso político parece estar afectado por una incertidumbre en cuanto a su poder de incidir en lo real. Los políticos apelan por un referendo sobre el Brexit y no se dan los medios para poner en práctica su convicción, que pueden no tenerla. Los "a favor" que renunciaron desde el día siguiente, los "en contra" que quieren que se vuelva a votar y dicen no haber querido esto. Ninguno parece asumir su elección. El referendo, como las otras maneras de consulta electoral, pierde su sentido: los votantes no se precipitan para salir a votar y el personal político teme debido al hecho de poder ser sancionado aquí, lo que a menudo ocurre después de algunos meses de ejercicio del poder. La falla más grande es la de instituir tanto amos como votantes sin darles los medios para examinar las consecuencias de sus votos. No es sorprendente que esto ocurra, muchos han solicitado volver a votar al ver las consecuencias desastrosas que se anuncian. 
Para los otros, este voto da una idea superior de la democracia inglesa. Lo real falló en contra del Primer Ministro. Él renunció y ha sido reemplazado por una mujer de quien se dice ser íntegra y que se compromete, más allá de sus propias opiniones, en poner en marcha esta elección que se llevó a cabo en las urnas, sin dar ninguna esperanza a aquellos que quieren volver a votar, fuerte es el dicho de que el león sólo salta una vez. 
Crisis de la democracia 
La representación democrática está en crisis en Europa. ¿Sería esta una cuestión solamente de forma? Los comisionados alejados de los pueblos, aquellos de donde son originarios como los demás, toman las decisiones en Bruselas y jamás rinden cuentas de sus acciones a los parlamentos que los han enviado. Cuando un referendo sobre Europa fue organizado (Maastricht), su resultado fue violado por aquellos quienes lo habían propuesto. Con el fin de reforzar el sentimiento democrático, habría que apelar al voto solamente sobre los textos donde las intenciones estén claramente enunciadas.
El bien común, el interés colectivo aparecen cada vez más como los argumentos de comunicación y pierden su alcance idóneo. La comunicación, en tanto que busca movilizar en cada uno el interés y la elección por este o aquel candidato, busca también hacer de cada uno un pequeño amo para hacerle mejor tragar la idea de que a fin de cuentas él no decide nada. El elegido, además, tampoco. En nuestros países democráticos, no tiene mucho poder, cada vez menos, sin duda, en lo que concierne a la economía. Lo que importa es que él haga escuchar a sus conciudadanos de que él decide muy bien sobre aquello que les pasa y muy poco sobre sus desgracias.
Estas democracias que los fanatismos o extremismos quieren abatir, luchan hoy en día por hacer existir tanto su modelo como la presión de la fuerza que los restringe al uso de posturas agresivas o defensivas. Algunos incluso, politólogos, investigadores o periodistas, como lo menciona Hubert Guillaud, en su blog, reportando un coloquio donde el diseñador Armel Le Coz identifica a siete familias de Civic Techs innovadoras en el campo político, buscan estrategias para revitalizar el sentimiento democrático.
Se trata también de modos de organización, en círculo o grupo de presión, de listas, de peticiones (apreciadas por Rosanvallon), pero también de herramientas de sondeo o de aplicaciones informáticas al servicio de los comunicantes o del personal político. 
Todas estas técnicas, digámoslo, apuntan a dar al ciudadano la idea de que él participa directamente en la cosa pública, proponiéndonos a cada uno utilizar los meandros de nuestras opiniones para constituir una voz común que sería democrática. La idea de moderación a menudo se constituye como una figura de manipulación para una democracia que se dice directa. 
Cada uno busca el camino de un consenso, o de una mayoría posible, legítima, no contestable, que evitaría a los políticos endosar la responsabilidad de lo que los sobrepasa. Algunos quieren referendos con la mayoría de dos tercios para asegurar la decisión, porque la mayoría simple supone legitimar las decisiones que son tomadas por una minoría real de las poblaciones pertinentes. Hemos visto con el voto por el Brexit, fisurarse la unidad británica. Las regiones como Escocia, querían quedarse en la UE. Hemos visto con Podemos en España, florón de la democracia directa, la dificultad de encontrar una solución a la voluntad separatista de Cataluña, etc. 
El psicoanálisis no es una práctica de la comunicación
Lo que la experiencia psicoanalítica nos enseña es que la aceptación de la suposición de saber como condición del advenimiento del inconsciente abre, a lo que este ocupa, el lugar del amo en el discurso psicoanalítico de Lacan. 
Los pequeños amos propuestos a los unos y a los otros sólo son reflejos parciales de ellos mismos, como por ejemplo la generalización del uso del selfie. Se nos ha propuesto para satisfacer los reflejos de "yo" que nos son accesibles. Estas organizaciones están orientadas de manera diversa, las unas quieren hacernos creer en Otro bajo la forma de la Nación, Otro de la revolución, de Dios bajo todas sus formas y pronto hacernos creer también en la democracia cualesquiera que sean las afrentas que se le ha hecho sufrir. 
Con Lacan, el sujeto europeo que solicitamos no puede satisfacerse de un reflejo de su existencia que volaría en pedazos frente a la primera amenaza. Buscamos convencer, a los hombres y a las mujeres de buena voluntad que ejercen el poder político en Europa, de aceptar y reconocer la práctica del psicoanálisis, su enseñanza, su lectura de lo real, que son portadores de perspectivas civilizadoras centrándose en el síntoma para tratar el goce y la pulsión. Jacques-Alain Miller particularmente lo ha demostrado a partir de la enseñanza de Lacan y la obra de Freud.
La parte mortífera del malestar en la civilización tiene así una oportunidad de ser tratada. Freud no pudo impedir su desencadenamiento pero él extrajo, como Lacan, las lecciones que permanecen siendo esenciales para resistir a aquello que nos podría llevar. 
Traducido por Julián Lasprilla

Notas:
1. Euro Federación de Psicoanálisis; él último congreso tuvo lugar en Bruselas y tuvo como título "¡Víctima!". (europsychanalysis.eu)

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