17 de agosto de 2017

“Hay que repensar todas las políticas transformadoras desde lógicas diferentes a las capitalistas”, entrevista a Jorge Alemán en Alfilo, por Daniel Saur


En términos políticos, ¿cómo caracterizarías el presente del capitalismo?

Se ha generado un nuevo orden, un nuevo mundo, una nueva forma de concebir el mundo, una nueva racionalidad que lo estructura y eso no se agota en una formación política o una coyuntura. Si se quiere pensar lo político hasta las últimas consecuencias, el escenario se ha vuelto sumamente complejo, ya es todo un asunto saber plantear el problema de modo pertinente. Vivimos en un tiempo donde la palabra revolución quedó excluida de la gramática política, la revolución implicaba un corte con respecto al capitalismo, había un sujeto histórico destinado a realizar ese corte y había una ley histórica que iba a efectuar el corte. Yo pertenecí a una generación donde la historia misma se iba a encargar de terminar con el capitalismo, la historia misma sabía a donde iba, sabía cumplir con su objetivo; algunos podían obstaculizarla, demorarla… Pero eso ha quedado absolutamente ineficaz desde todo punto de vista, simbólico, ideológico, político. No hay un después del capitalismo, no hay nada que se pueda nombrar como exterior al capitalismo, no hay nada que se pueda identificar que no esté capturado en su lógica; por lo tanto, hay que repensar todas las políticas transformadoras desde lógicas diferentes.

Tienes una producción muy interesante para pensar al neoliberalismo como torsión del capitalismo, ¿por qué es tan efectivo el neoliberalismo frente a otras formas de pensamiento vinculadas a horizontes libertarios o emancipadores?

El proyecto neoliberal puede hacer parecer antigua a cualquier otra cosa, el sueño neoliberal es dormir en el grado cero de la política, que no te interrumpa nada, que no te perturbe nada, ni te interpele nada que tenga que ver con las herencias, los legados, pertenecer a una causa, todo eso se presenta antiguo para el neoliberalismo. Se pretende vivir en un presente absoluto y maximizar tu vida como capital humano, entregarte a una lógica de rendimiento, donde tu propia vida es vista como capital humano. Frente a eso, donde hay que ser emprendedor de si mismo, lo nacional y popular es una antigualla. Por otro lado, el neoliberalismo es lo suficientemente complejo para sostener que se remite a lo privado, es falso, ya se apropió del Estado, es una política de Estado. Es falso que solo quiere beneficiar lo privado, tiene regímenes con protocolos y competencias en los lugares públicos, es un proyecto muy ambicioso. Frente a eso, anteponer de manera dogmático lo nacional y popular es un poco apresurado... Siga leyendo.

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