24 de junio de 2014

Notas de Tiresias del 22/06/2014 - Publicación de las 13ª jornadas de la Escuela Lacaniana de Psicoanálisis



¡Tenemos Jornadas de la ELP, en
Madrid! 

"Elecciones del sexo. De la norma a la invención"*, por Mónica Unterberguer  

Me gustaría provocar la participación activa, decidida, entusiasta de ustedes en las Jornadas de la Escuela, en las Jornadas del psicoanálisis, en las que cada vez, se trata de exponer nuestro trabajo, y las  que vamos a preparar con actividades varias, bibliografía razonada, un blog al que estáis invitados a enviar vuestras colaboraciones, y demás enlaces y conexiones que iremos comunicando, en vista y  a los fines de llevar nuestra tarea a buen puerto, como se dice y de acuerdo a un deseo de extraer de este tema, algunos  nuevos aportes que sirvan a los fines del psicoanálisis y su discurso. 

En esta breve presentación, me acompaña Joaquin Caretti. Somos los responsables de las Jornadas, bajo el cuidado atento del Presidente de la ELP, Antoni Vicens.  

Tenemos tema, texto, cartel, lugar y fecha y de las 13ª. Jornadas: Madrid, 6 y 7 de diciembre 2014. Como saben, el Consejo de la ELP es quien tiene a su cargo la elección del tema y la organización de nuestras Jornadas Anuales. Una cita en la que convergen, de manera relevante, los efectos de la transferencia de trabajo  de la comunidad analítica. 

El Cartel: nada menos fácil que ponerse de acuerdo en la elección del cartel. Eso se debe al hecho de que hay que encontrar la figura, el diseño, que aluda, capte algo de la cuestión y a la vez, esté a la altura del tema que se va a trabajar. Es una obra del escultor argentino Pablo Reinoso, que vive en París y quien gentilmente nos permitió su uso para nuestras Jornadas. Como detalle, puedo decir que es el autor del cartel bajo el cual se convocó el reciente Congreso de la AMP en París. Joaquin Caretti y yo misma, nos tomamos el trabajo- porque fue un trabajo!- de encontrar ése que logró una aprobación- debo decirlo- entusiasta, de la mayoría (¡no todos!), el Consejo incluido.

Respecto al tema, hemos sido sensibles al elegirlo, a lo que circula en los discursos, da vueltas, gira, se dice, y en especial, hace pregunta entre los que deben responder desde la posición de analista, a callejones sin salida que presenta la sexualidad, su sintomatización, no sólo hoy día. Como se puede apreciar en el título, habla de elecciones, en plural.

Habría mucho que decir ahí… eso esperamos de las Jornadas. Liga estas elecciones, a elecciones del sexo, esas que surgen como elección forzada, siempre contingentes y determinadas por las significaciones introducidas por variables diversas que las enmarcan. Proceden tanto de las normas vigentes, como de su más allá o su más acá. Elecciones que no son sin lo que para el psicoanálisis se enuncia bajo la compleja fórmula de la sexuación, a distinguir del género y sus teorías. Toda una problemática que es preciso discernir. Un debate que interesa y conviene esclarecer en sus diferencias.

En nuestra práctica clínica, en la experiencia del psicoanálisis, encontramos de entrada el síntoma, vinculado tanto a lo que procede de la norma -sin olvidar que hay normas perversas- como a lo que viene al lugar de la norma, si puedo decirlo así,  como invenciones con las que se forja un arreglo, se suple la ausencia de relación sexual pero en cuyas producciones también interviene el  declinar de la función del padre. Alli, entre la norma y las invenciones, hemos dispuesto algunos ejes temáticos que permitirán orientar los textos que se presenten, pero también permitirán extraer de ellos las enseñanzas para nuestra clínica, para nuestra episteme.

Qué puedo adelantar respecto al tema? Algunas cuestiones, sin un orden exhaustivo, y a modo de aproximación. Retomo para nuestras Jornadas, lo que afirmó J.-A. Miller en la presentación del tema del próximo Congreso de la  AMP en 2016: “somos los que deberemos componer” -en nuestro caso, hasta las Jornadas de diciembre- “una sinfonía que de cuenta de lo que hacemos en nuestra práctica”. Diría, con una metáfora que me es afín, que se trata de ofrecer algunos cuadros que pinten lo que destilan los saberes de nuestro siglo y muestren cómo eso incide en el ser que habla, en su modo de gozar, en las ficciones que construye.

El tema, nos convoca a una zona, a un campo contaminado por nuevas formas de componer un goce: se observa cierta extrañeza en los objetos de los que se acompañan los analizantes, ciertas condiciones exigidas al partenaire-síntoma, que si bien parecen raras , incluso extravagantes, no son sino solidarias del discurso que nos baña. Para esclarecerlas, nos orienta el pensamiento de Lacan. Es cierto, como evocó Miller, que no es siempre fácil seguir la última enseñanza de Lacan: “estas vías son a menudo oscuras” nos decía. Sin embargo, aún sin seguirlo a cada vuelta, hay algo que “agujerea las nubes oscuras del discurso de Lacan”, y eso nos hace seguir ahí, en el trabajo arduo de leerlo, descifrarlo, reflexionar sobre lo enigmático de algunas afirmaciones.

El tema, responde a una urgencia, la urgencia de poner al día lo que nos sale al paso cada vez, en nuestras consultas, en lo público y en lo privado: las elecciones salen de la norma, tradicional y clásica. La familia conyugal, ha cambiado. Y las elecciones del sexo, alguna correlación con este cambio, deben de tener que ver. Nos ocupamos de ello en los dos Congresos: el de Buenos Aires en 2012 y el de París, en 2014, que tomaron en serio la conmoción que afecta al orden simbólico y al real del siglo en que vivimos. El psicoanálisis no podía estar ausente de la reflexión sobre  ese desplazamiento ocurrido. Nuestras Jornadas intentan ceñir un poco más de cerca cómo lo que se enuncia como “no hay relación sexual” se efectúa en la composición inédita que toma el partenaire-síntoma, uno por uno.

Hemos incluido como uno de los ejes temáticos, la vertiente perversa, tanto en sus vías del fantasma como el dar a ver, en su faz, no sólo de provocación, sino de permisividad sin norma, sin interdicción, sin -si puedo decirlo así- Otro que limite la exhibición y a la vez, ofrecidos a un ojo que todo lo vigila. Hay ese empuje a mostrar. ¿Cómo leer este empuje a una sexualidad “mostrada”, “exhibida”, “real-izada”? Es una pregunta. Me evoca la que  hace J.A.Miller: “El porno, ¿qué es sino un fantasma filmado con la variedad apropiada para satisfacer los apetitos perversos en su diversidad?” ¿Cómo no leer estos “apetitos perversos” en una estrecha dependencia tanto a lo patológico de la palabra del padre, como de la père-version, incluso del desfallecimiento de la función del padre, que podría poner de acuerdo ley y deseo en una estrecha dependencia de los efectos de los discursos dominantes y su repercusión sobre el modo de gozar?

Creo que estas Jornadas son  una ocasión para abordar estas maneras de ponerse en juego las identificaciones que configuran una sexualidad y sus partenaires, y el goce encontrado, que se ilustra con esa manera masiva, exhibicionista, bizarra, hasta lo informe, alejándose de las formas unitarias clásicas que ofrece la imagen, recortando el detalle del fragmento.

Al hilo de esto, se me ocurre: ¿desfallecimiento del falo o una nueva forma de aparición, de adoración? Alguna vez, apunté que nos encontramos en nuestra época con unas nuevas formas de aparición del falo. “No hay nada excesivo, en virtud de lo que nos da la experiencia, en poner bajo la rúbrica de ser o tener el falo, (…) la función que suple a la relación sexual”, nos decía Lacan en “El Atolondradicho” J.-A. Miller lo precisa con fineza: “La adoración del falo, secreto de los misterios antiguos, sigue siendo un episodio central -salvo en el porno lesbiano-, pero ahora banalizado”.

Nos confrontamos con algo que cambia. J.-A. Miller no lo puede decir mejor en la citada propuesta para 2016: “la sustitución del parlêtre lacaniano por el inconsciente freudiano, fija un destello. Les propongo que lo tomemos como índice de lo que cambia en el psicoanálisis, en el siglo XXI, cuando -y esto es lo que quiero subrayar- debe tener en cuenta otro orden simbólico y otro real, distintos de aquellos sobre los cuales se había establecido.”

Entonces, mantenerse lo más cerca posible de la experiencia, es la manera que, en mi opinión, podemos usar los instrumentos potentes que el psicoanálisis ofrece, para extraer lo que cambia, pero también lo que permanece y acompañarlo en su devenir y en ese movimiento, incluir la clínica de otro modo.

Termino con una frase, actualísima de Miller: “Cuando el orden simbólico era concebido como un saber que regula lo real, y le impone su ley, la clínica estaba dominada por la oposición entre neurosis y psicosis. Ahora, el orden simbólico es reconocido como un sistema de semblantes que no dirige lo real, sino que le está subordinado”. ¡Sistema de semblantes! Nos dice, un semblante es un mixto de simbólico e imaginario y nos dice que le está subordinado a lo real. Es una fórmula compleja, a elaborar y cernir en el caso por caso: cómo se presenta eso en nuestra práctica, en la experiencia del psicoanálisis? Cómo se presenta esa subordinación del semblante a lo real? 

Este nuevo desplazamiento, se muestra en lo que decía: la extrañeza, hasta lo patético, de los objetos de los se hacen partenaire los seres que hablan, la liquidez de los lazos que se instituyen, el imperativo del ¡más goce!, el valor de equivalencia de los objetos, etcétera, que parece fijar las parejas al régimen de partenaires del goce. En tanto tal, no interroga al sujeto, obtura el vacío, la división, es sin falta, “no se dirige a ningún Otro, esperando el significante que falta”. He ahí, me parece, el desafío del psicoanálisis ante una de las formas en las que encontramos el real del siglo. Insisto entonces, que “ese sistema de semblantes, que no dirige lo real sino que le está subordinado”, eso, introduce en nuestra clínica algo que se resiste a incluirse en la oposición neurosis, psicosis, algo que la desborda. 

Estamos en este punto y no nos queda otra vía, parafraseando a Lacan, que hacerle la contra. He ahí lo que justifica una vez más nuestras Jornadas, a las que estáis invitados con vuestro trabajo, a participar.


*From http://jornadaselp.com

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