15 de febrero de 2015

Badiou forcluído, por Jacques-Alain Miller

Domingo 1 de febrero 2015

Como es costumbre, el reloj de Alain Badiou atrasa. La hora de aparecer en el pre, era hace dos años. Lo creía mi amigo. Terminaba de descubrir que que me había tratado de "renegado". Quería tener con él un "duelo intelectual a muerte" (Autocrítica, yo estaba loco de rabia). me respondió fríamente: ""Renegado" no es un insulto, es una descripción". Y se ocultó: "En cuanto al duelo, ¡ni lo sueñes! Evidentemente no me bato a duelo con un renegado." Estas palabras me inspiraron una improvisación, "Las confesiones de un renegado". Luego, hice una declaración de incompetecia en la pantalla durante una jornada, el jueves 28 de febrero de 2013, al mismo tiempo que difundía mails que me enviaba sobre el tema, uno de los cuales provenía de su hija Claude. Hubo un rebote el fin de semana en Barcelona, donde me encontraba para un seminario.

Respondí el lunes siguiente a un signo de Stephane Zagdanski. Redacté incluso una farsa. "La coyuntura de Goodme".Y luego, telón. Me abandonó cualquier emoción respecto a él. No lo cuento ya entre mis amigos. Me es indiferente. Hizo falta su reciente tribuna de Le Monde -que cargue contra La doncella de Orléans, lo que me pareció el colmo- para que le responda a él. Le consagré mi ultima crónica, acoplándolo con Onfray, cuyo elogio de Charlotte Corday me había desconcertado hace tiempo. Y he aquí que asoma de nuevo, con el pico enharinado, y que me llama "Cher Jacques-Alain" como antaño, y que me hace "pequeños reproches" y que me ruega que me interese en él. Gracias, ya dí. Perdió su derecho a beneficiarse con mi atención por no haberlo ejercido en el debido tiempo. Mi prosa de 2013 respondía por adelantado a casi todo lo que me escribe hoy. El resto merecerá un post scriptum (Cuentas hechas, doy en primer lugar el post-scriptum seguido de mi primerísima improvisación). 

POST-SCRIPTUM. 1 de febrero de 2013 

«Haz como quieras, indicando cada vez que mi texto es un mail privado del que te dejo el libre uso, y que por lo tanto eres tu y no yo el que decidió hacerlo publico. Esta mención la considero obligatoria" Dicho de otro modo, "haz como quieras a condición de hacer como quiero yo" "algunas anécdotas a menudo inventadas" Joseph de Maistre: "No se ha hecho nada contra las opiniones, en tanto no se haya atacado a las personas" Sí, pero para qué cuando el sujeto se hace solo el chocolate? "En cuanto a Onfray, que se arregle: en lo que me concierne le remaché el clavo en ocasión de una emisión de una hora en mediapart". Vi ese video en su momento: dos palomas. Alta comicidad de esa serie donde los pensadores progresistas son convocados delante del filosofo-dramaturgo, que los despabila y les enseña el bello el lenguaje y como comportarse en la mesa." Deberías tener la honestidad de decir que las pruebas en cuestión, no puedes seguirlas por la sola razón que te falta un pelo de cultura matemática". El hombre honesto mandaba a mi curso a su amiga MC para que le lleve las notas, especialmente en tiempos en que yo comentaba uno por uno los axiomas de la ZF (la teoría de conjuntos Zermelo-Fraenkel). "Cuando eras un joven revolucionario ultra izquierda, combatía contigo a ese título, y tu combatías conmigo sin piedad".

Los pretendidos combates de uno que se esconde. "Oculto, no sabes nada. De mi vida activa, no sabes nada. De mi vida simplemente, por otra parte no sabes nada" Es un oculto que se cree verdaderamente bien oculto. Oculto al punto que uno no puede incluso saber si está oculto. "De lo que puedo continuar haciendo con esos obreros de los hogares que tu has abandonado un buen día sin razón defendible ante sus ojos, no sabes nada en absoluto". La izquierda proletaria nunca me dio la misión de organizar los "obreros de los hogares" "¿Y te has autocriticado alguna vez en público"? Nunca. Abandoné el GP mas bien que hacer la autocritica que Benni Levy me pedía. "Te recomiendo sobre este punto la cuarta parte de mi pequeño libro "Metafísica de la felicidad real": sin duda es un ejercicio sobre sí mismo sin demasiado equivalente hoy". Como dice fulano: "en cuanto a la modestia no le temo a nadie", "si tu evitas continuar alabando como una hazaña humanista la total destrucción de todo orden público en Libia, y eso casi siempre por los esfuerzos conjugados de la aviación francesa en el terreno y de BHL (y de ti) en los salones". El orden público, valor supremo del discurso del amo. Quintaesencia del espíritu contrarrevolucionario. Siempre se tiene la razón para agachar la cabeza.

LAS CONFESIONES DE UN RENEGADO  

27 de febrero de 2013 Capítulo I Confiteor Moscou,
27 de febrero de 193… Confieso. I confess. Ani mitvade. Estoy aquí para eso: confesar. Confesar alivia. Negar angustia. Negar agrede al Partido. ¿Por qué morir estresado? La fn, el happy end está escrito. ¡Gracias camarada Badyou! Será la bala en la nuca. Y sin embargo, el Partido sabe que yo no merecía una muerte clean e impecable. ¡Ah, el abyecto goce que me procura injuriar frenéticamente la causa del pueblo! He traicionado la causa, la traiciono todos los días, la traicionaré mañana, si el Partido, bajo la dirección del camarada Badyou, no me suprime.


Pues la bestia feroz que soy no podrá nunca evitar traicionar. Renegar, ensuciar, destruir, es mi naturaleza, es mi pulsión, Trieb, es mi esencia en tanto actual, id esta encarnado en mi existencia.

En resumen, traiciono como respiro. Perseveraré en mi ser de renegado en tanto está en mí, indefinidamente, hasta que acaben conmigo. Eso empuja en mí, conatur en latin. Empuja al crimen antipopular. Soy el Renegado Eterno. La única terapia conocida de esa desdicha del ser consiste en disminuir a cero la potencia para actuar del cuerpo culpable, e ipso facto el poder de actuar del alma paralela. La Loubianka abriga felizmente en sus sótanos infalibles reguladores del poder de acturl, construidos bajo la dirección del genial camarada Bogdan Borislavich Badyou. He dado pruebas incluso esta mañana de que soy incorregible, desvergonzado, la ruina del partido, y especialmente de Bogdan Borslavich.

Inmediatamente fui a una cita secreta que en la Maison de l´Amerique latine, boulevar Saint Germain en París. allí me esperaba el archi reaccionario y social demócrata valet de la oligarquía agente de la CIA, Franz Olivier Giesbert, director de la revista Le Point, propiedad del plutócrata Pinault. El complot apuntaba a elogiar al ex presidente Sarkozy en un así llamado documental que debía difundirse el día del aniversario de la elección de su seudoadversario y real alter ego Hollande.

El sonidista de su estado melenchonista, la maquilladora trotskista, el cameraman marinista, el segundo cameraman copeista, el director sionista. El barman era o radical de izquierda o centrista de derecha, difícil de decir. Ningún verde, curiosamente. Luego de hacer mi sucio laburo de intelectual-fic para satisfacción de ese atado de perversos político criminales, volví a Loubianka para almorzar. Allí me esperaba el mayor Gletkine, que remplazaba al coronel Ivanov.

Para presentarse, me dio diez latigazos. En resumen, una jornada mas de renegado bien cumplida, y bien dañina para los intereses del proletariado internacional. 

N. B. 01/02/2015 - El documental de FOG, 

«Nicolas Sarkozy, secretos de una presidencia», fue difundido por France 3 el 8 de mayo 2013. Mi intervención fue cortada en el montaje, la productora consideró, me explicó Franz, que desentonaba.Las referencias de mi ficción: la novela de Arthur Koestler, El cero y el infinito; Humanismo y terror, de Maurice Merleau-Ponty; la magistral Introducción a la Etica de Spinoza (5 volúmenes en las PUF) de Pierre Macherey, que tuve la oportunidad de encontrar hace tiempo en la Escuela Normal Superior en el grupo althuseriano. Era uno de los florones, y para mí el mas impresionante de todos, mientras que yo solo hacía mi entrada como benjamín no lo volví a ver desde entonces (1962-63), pero lo leo, y para mí es un verdadero valor de la filosofía francesa de hoy, a la que tengo el gusto de rendir homenaje. (Las "promos" de la ENS: Badiou, 1956; Macherey, 1957; Miller, 1962.] Arthur Kœstler Maurice Merleau-Ponty Pierre Macherey. 

Traduccion Silvia Baudini