14 de junio de 2013

DIFUSIÓN: CONVERSACIONES CLÍNICO-POLÍTICAS - Jacques-Alain Miller y otros-



CONVERSACIONES CLÍNICO-POLÍTICAS
Jacques-Alain Miller y otros

Conversaciones clínico-políticas
Precedidas por Campaña por una analista y Duelo con un filósofo

Colección Escuela Lacaniana de Psicoanálisis, Editorial Gredos, 2013







Presentación
Vicente Palomera



En este libro se anudan los hilos de una trenza. Una trenza no es todavía un nudo. Para pasar de una trenza a un nudo se necesitan ciertos puntos elegidos. Esos puntos se fraguaron en tres ciudades: Teherán, París y Barcelona. Ora fuera, ora dentro, como esa aguja con la que el inconsciente puede fabricar un destino, se precipitará el nudo sobre cuya textura podemos hacer ahora una lectura.

En un lugar de Teherán encontramos el primer ramal de la trenza. Concierne a un acto de solidaridad con una psicoanalista cuya libertad se veía amenazada. El 12 de diciembre de 2012, la psicoanalista iraní, Mitra Kadivar, a punto de ser ingresada en un hospital psiquiátrico debido a denuncias falsas, envía un SOS, a Jacques-Alain Miller. Lo que inicialmente podía evocar una versión iraní de Alguien voló sobre el nido del cuco, nos lleva directamente a las consecuencias que se derivan del hecho de "ser nombrado" bajo un diagnóstico psiquiátrico y sus efectos estigmatizantes de un internamiento sobre el ser del sujeto. ¡Había que ayudar a Mitra! Lo que esta apasionante historia nos desvela es que, en Teherán, el psicoanálisis es hot y que sus habitantes buscan analista desesperadamente.

Tras la liberación de Mitra Kadivar, asoma otro ramal de la trenza. Es en una carta de J.-A. Miller a Peter Hallward –editor inglés de una edición en dos volúmenes sobre la prestigiosa revista Cahiers pour l'analyse– donde descubrimos otra variante de "ser nombrado", se trata de un insulto dirigido a J.-A. Miller y otros compañeros, proferido por un filósofo de la misma generación.

El tercer ramal de la trama se anudará en Barcelona, con un auditorio de psicoanalistas formados en la disciplina de la conversación clínica. Se trata de practicantes de una disciplina que no ignora los efectos y el poder de la palabra. Saben que el significante siempre se ubica en una nebulosa de sentidos y que lo más inquietante de la respuesta del filósofo era calificar el insulto como "una descripción". Poner un significante –uno solo– sobre alguien y decir: «Usted es así», o bien es un bautismo, o un insulto. En cualquier caso, se trata de una enunciación con un poder absoluto, al estilo de Humpty Dumpty en Alicia en el País de las Maravillas, cuando dice: "la palabra quiere decir lo que yo digo". Pero J.-A. Miller no se detiene en la crítica a la persona y apuesta por tomar ese insulto como materia de estudio, como una forma de enunciación que merece el estudio y aplicación en la práctica para la próxima conversación clínica.

La transcripción completa de una entrevista realizada por el diario El Punt-Avui permitirá al lector releer las coordenadas de estos distintos ramales de la trenza, y descubrir su anudamiento por medio de los comentarios testimoniales con los que J.-A. Miller responde a las preguntas de la periodista. Veremos así que sus inquietudes le impulsan hoy a poner de relieve la incidencia política del psicoanálisis, mostrando de qué manera está vinculado a la libertad de palabra y, por medio de ella, a los derechos humanos. Recientemente hemos asistido a varias historias que tratan de tres mujeres psicoanalistas. Ya Lacan había anticipado la vinculación del psicoanálisis, no con la libertad, sino con las libertades. Lo que está en juego, hoy, no es el concepto abstracto, metafísico de libertad, sino que se trata de saber si uno puede practicar el psicoanálisis o no, con sus consecuencias. Es aquí donde tendremos la demostración, aquella a partir de la cual podremos decir si creemos o no en la democracia.

Lo más decisivo del debate central de este libro es una invitación a los analistas a asumir claramente las consecuencias políticas de su práctica, siendo la consecuencia mayor la solidaridad con los otros analistas, sabiendo que estos son ahora una fuerza que va a reaccionar rápidamente. No importa la procedencia, sean kleinianos, de la ego-psychology, o psicoterapeutas, pues todos ellos se sitúan en un nivel en el que no pueden trabajar sin la palabra libre, palabra que deben defender. Ha comenzado en Oriente Medio pero se pueden presentar casos en todas partes, incluido nuestro entorno.


 

  





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