12 de diciembre de 2014

Alocución de Santiago Castellanos, Presidente de la ELP (Escuela Lacaniana de Psicoanálisis)



Agradezco en primer lugar al Presidente saliente, Antoni Vicens, al Consejo anterior y a la Comisión organizadora de las Jornadas cuyos directores han sido Joaquin Caretti y Monica Unterberguer la organización y el impulso necesario para que estas Jornadas, la más numerosa de cuantas hayamos realizado, hayan podido celebrarse con el interés y el trabajo que hemos constatado estos dos días. Agradezco la presencia de los presidentes de la Eurofederación Jean Daniel Matet, de la ECF Patricia Bosquín, de la SLP Doménico Cosenza, de la NLS Yves Vanderveken, del presidente de la AMP Miquel Bassols y del secretario del bureau Guy Briole, que además son miembros de la ELP. Agradezco especialmente a Eric Laurent su trabajo su presencia y participación activa en la Conversación y en las plenarias de los AE.

Agradezco también el apoyo recibido para presidir la Escuela y a los nuevos Consejeros elegidos en la asamblea ayer -Anna Aromi, Andrés Borderías, Isabel Durand y Maria Eugenia Insúa que han puesto en acto un deseo decidido por la Escuela, para los próximos cuatro años.

Asumo la responsabilidad de la Presidencia con alegría y anuncio que me acompañarán en el directorio durante los próximos dos años Rosa López en las funciones de secretaría y Joaquín Caretti en la tesorería.

En la presentación de la candidatura dije que nuestra orientación política funcionará como en la topología de la Banda de Moebius. La Escuela del Pase y el movimiento de apertura y renovación de la Escuela serán sus dos caras. No hará falta cruzar ningún borde porque la transmisión del discurso analítico en la lógica del no-todo se alimenta de la experiencia del análisis y del pase y la generación de nuevas transferencias y nuestra propia inserción fortalece y sostiene la Escuela del Pase.

Hoy quiero poner el acento en otra perspectiva en la que me comprometo a trabajar en los próximos dos años. Esa perspectiva como conocéis es la de la APERTURA.

Lacan subraya en “función y campo de la palabra y del lenguaje”: “Mejor que renuncie quien no pueda unir en su horizonte a la subjetividad de su época. Pues ¿cómo podría hacer de su ser el eje de tantas vidas aquel que no supiese nada de la dialéctica que lo lanza con esas vidas en un movimiento simbólico? Que conozca bien la espiral a la que su época lo arrastra en la obra continuada de Babel, y que sepa su función de intérprete en la discordia de los lenguajes”.

Hoy podríamos decir que es muy difícil estar a la altura de nuestra función como analistas, de hacer existir el psicoanálisis, sin interesarse en los profundos cambios que se producen en la sociedad en que vivimos. Además, esta referencia de Lacan la traigo a colación porque creo que es fundamental dirigirnos a los interlocutores políticos y sociales, a la nueva generación de jóvenes universitarios y a la opinión ilustrada, entre otros, que está emergiendo en nuestro país, más allá de nuestro pequeño mundo del psicoanálisis.

Vamos a realizar una renovación en la manera de hacer las cosas, el mundo cambia y nosotros también tenemos que estar a la altura de esos cambios. La utilización de nuevos recursos digitales al servicio de la transmisión, lo que ayer llamé la Red de Redes, supondrá una inversión de la que tengo el convencimiento que retornará fortaleciendo a la Escuela. La acción Lacaniana en lo social dispondrá de nuevos instrumentos. La Red de redes incluirá la WEB, el blog, twiter, Facebook y una Tribuna digital abierta. Por supuesto, que además esta orientación política de extensión incluirá los encuentros clínicos, las experiencias del psicoanálisis aplicado y los Forum.

Esto implica un esfuerzo añadido para que la función de intérpretes del malestar en la civilización la podamos hacer en un lenguaje en el que el discurso analítico pueda ser inteligible por otros saberes, por otros profesionales, por los jóvenes que rompen con los viejos discursos y al mismo tiempo se hacen preguntas. Nuevos lectores de Lacan en potencia si somos capaces de crear las condiciones para ello.

Como subraya Eric Laurent, en el libro que presentamos el viernes “Estamos todos locos”, los analistas tienen que pasar de la posición del analista como especialista de la desidentificación a la del analista ciudadano. Un analista ciudadano en el sentido que puede tener este término en la teoría moderna de la democracia. Los analistas han de entender que hay una comunidad de intereses entre el discurso analítico y la democracia, ¡pero entenderlo de verdad! Hay que pasar del analista encerrado en su reserva, crítico, a un analista que participa, un analista sensible a las formas de segregación, un analista capaz de entender cuál es la función que le corresponde en esta época que cambia.

El analista debe participar con su decir silencioso, lo que implica tomas de partido activas y de esta forma generaremos las transferencias necesarias para hacer existir el psicoanálisis. El psicoanálisis y la ELP en su dimensión de Escuela.

El mercado, la corrupción, la segregación, los goces que procuran las nuevas tecnologías, el imperativo de la felicidad, la ideología de la evaluación y la estadística, son todos ellos elementos que implican un lazo social y por lo tanto un programa de goce. En ese lazo emerge un nuevo sujeto que vive conectado a las redes sociales, al WhatsAap, a Internet y en el que, tal y como hemos hablado en las Jornadas, las relaciones con el otro sexo en muchas ocasiones se inician a través de ese mundo virtual, sin el cuerpo.

Pero hay que tener en cuenta que el síntoma viene también a emerger como respuestas a estos S1, nuevas formas sintomáticas que también contrarían a ese mismo programa de goce que el mercado y la segregación procuran. A los psicoanalistas no corresponderá hacer ese trabajo de interpretación del malestar en la civilización.

Quiero terminar pidiendo vuestro vuestra participación a este renovado impulso que vamos a promover desde el Consejo y las diferentes instancias de la Escuela. La ELP tiene en su haber el constituirse como una Escuela transnacional y translingüística y esto no es cualquier cosa en un país cuya crisis política nos plantea muchos interrogantes y que habla cuatro lenguas. Pero hay que decir que disponemos del recorrido, la experiencia de trabajo y la transferencia necesaria para situarnos más allá de los avatares de esa crisis y que estaremos en condiciones de sostener la dimensión del Uno de la Escuela junto a la diversidad y lo múltiple del país en que vivimos. 

Tenemos en nuestro horizonte una hoja de ruta en la que el próximo mes de Julio de 2015, estamos convocados por la Eurofederación del Psicoanálisis a participar en la próximas Jornadas de PIPOL, en Bruselas, bajo el título de “¡Víctima!” y tendremos nuestras Jornadas a finales de 2015 y en el horizonte el Congreso de la AMP en el 2016 en Brasil. Esas serán nuestras referencias de trabajo clínico, político y epistémico. 

Entre tanto el “savoir y faire” de cada día. Nadie nos va a regalar nada, será nuestro deseo en relación a la causa analítica el que nos orientará. 

Nada más, muchas gracias a todos por vuestra participación en las Jornadas.

Santiago Castellanos
Presidente de la ELP