23 de mayo de 2017

A propósito de un testimonio de Pase, por Rosa Godínez


Recientemente, el 12 de mayo, escuchamos el primer testimonio de Pase de nuestra colega Marta Serra en Barcelona que enmarcó con el título de “Vaivén”. El escenario para la ocasión fue en el bonito edificio modernista del Palau Macaya, conducido y presentado por Enric Berenguer, presidente de la ELP, y Neus Carbonell, directora de la Comunitat de Catalunya-ELP, quienes dieron la palabra a Marta.

El decir de la analizante recién nombrada Analista de la Escuela (AE) muestra la singularidad del pârletre en acto: una enunciación sostenida en un cuerpo que da cuenta de ciertos hallazgos (fuera de las identificaciones pantalla de su historia) que ella ha encontrado y con los que se ha manejado en el final y más allá; no sin las oscilaciones de un vaivén particular en tanto “sensación mantenida en la vida” del analizante que afecta el cuerpo que, más allá de la consistencia imaginaria, queda “absorbido (en un momento dado) por un real sin fondo”. Ello nos lleva a la experiencia de cada análisis que acontece con sus tumbos y vacilaciones propios. Como Marta señala, de las caídas a modo de acting out surge como producto un avance.

paso ayer 04Del pasaje por la experiencia orientada hacia lo real y a partir de una intervención sobre el cuerpo, el analizante encuentra “un (nuevo) uso de las cuerdas para nuevos anudamientos” en una operación de separación de los significantes del Otro ahora ya reducidos de sentido. Después de un tiempo de calma y siendo el sujeto “feliz”, al final vuelve el “vaivén” y con él consiente a la tarea de leer ese enunciado tan real de Lacan en el seminario 23: “Las pulsiones son el eco en el cuerpo del hecho que hay un decir”. Es cuando podríamos decir que puede hacerle la contra al vaivén de lo real y lo “bueno” articulado al cuerpo que atrapaba y seducía al analizante halla su fin, separándose, para pasar a jugar la partida de la seducción contorneando la feminidad bajo una modalidad única.

El analista de la Escuela enseña que el hallazgo fundamental es hacerse cargo de que hay un incurable singular: el síntoma que deviene invención y responsabilidad en saber maniobrar con eso, desembrollar (se) de eso, que en definitiva siempre ha estado presente, a partir además de un estilo propio. De ahí, podemos entender el estatuto de “acontecimiento” al que se refirió en su presentación Enric Berenguer, dado que cada testimonio nos enseña algo que permite hacer avanzar el psicoanálisis a partir de la singularidad del síntoma y de cómo de ahí surge una modalidad particular, inclasificable, de estar y situarse en el mundo. Así mismo, y no menos importante, la experiencia única que cada AE trae consigo y su modo de trabajo a partir de ella, posibilita que los psicoanalistas avancemos y nos actualicemos -con los elementos de la última enseñanza de Lacan y nuestra lectura del momento de época actual- para el sostén de la práctica analítica.
  
paso ayer 03¿Qué hay en juego en un testimonio de pase? Apostamos que hay un deseo en juego y, en este sentido, Marta indica que el pase fue siempre un horizonte para ella y desde esta puerta entra como miembro a la Escuela siendo ahora analista (AE).
 
Un testimonio de pase nos ofrece puntos vivos al auditorio amplio, practicantes y allegados al psicoanálisis para continuar interrogándonos, a partir del vaivén de los propios análisis que apuestan por un más allá de lo estrictamente terapéutico.

El AE, a lo largo de su enunciación, fue nombrando algunas cuestiones: la orientación/desorientación en el fantasma a partir del lugar del niño para el deseo del Otro, lo engañoso de la escena traumática, la increencia en el lenguaje, sobre la transferencia, la pulsión de muerte, la transgresión… y el uso, en definitiva, del síntoma como recurso y herramienta para los diversos órdenes de la vida del pârletre. Ello no sin un anudamiento a la Escuela en cuyo marco político, epistémico y clínico se aloja la producción de un analista con su modo de goce absolutamente singular e irreductible.

En palabras de Marta: “el pase es desear también pasar la experiencia a otros, a la Escuela Una y más allá”. Por consiguiente, podemos añadir que el pase colabora a esclarecer un poco más el real que nos ocupa en la perspectiva del psicoanálisis en la actualidad.

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