1 de mayo de 2017

¡¡¡Novedad!!! FREUDIANA 79, por Claudia González




Freudiana empieza este número con un final que también es un inicio: la publicación de la clase del 30 de marzo de 2011 del curso de Jacques-Alain Miller “El Ser y el Uno”. Se trata de un final, porque de este modo completamos la publicación de una referencia fundamental para el psicoanálisis de orientación lacaniana. Un inicio porque nuevas publicaciones vendrán en su lugar para seguir enriqueciendo la sección de la revista que titulamos “La orientación lacaniana”.

A su vez, hemos elegido, para este número, dos ejes de actualidad. Por un lado, “Las mutaciones del vínculo social”, tema en el que el psicoanálisis se siente concernido en tanto la relación con la palabra, los usos del cuerpo y la relación con el otro sufren cambios profundos. No se trata de algo que se pueda describir en términos de una simple desaparición, sino de un campo en el que lo que se destaca es la variedad y la complejidad. Esto, que es inseparable de la incidencia del discurso capitalista, tiene consecuencias para cada ser hablante y para el psicoanálisis mismo, que, lejos de posicionarse en la nostalgia por el pasado, quiere responder a los cambios de época desde otro lugar que no es el discurso dominante. Para ello, las presentaciones realizadas por colegas de distintas escuelas de la AMP el 30 de enero de 2017, en la jornada de trabajo –la Soirée de la AMP–(1) titulada “Las mutaciones del vínculo social, sus efectos y sus tratamientos en la práctica del psicoanálisis”, son una interesante invitación a pensar el tema apoyados en elaboraciones de saber que tratan, cada una, un aspecto distinto del problema.

Por otro lado, con el eje “La clínica fuera de las normas” queremos seguir el camino que conduce a la celebración de la jornada PIPOL 8(2) y subrayar el momento político que atraviesa Europa, sobre todo España, en relación a los intentos de impedir, incluso a veces de prohibir el psicoanálisis como tratamiento posible para el autismo. Ponemos entonces el acento en la apuesta del psicoanálisis por la singularidad de cada uno. Si el psicoanálisis es considerado, con razón, fuera de las normas es porque no cree en los universales, en el “para todos”, en el “todos somos”, sino en el uno por uno. Esto quiere decir también que sabe que el real que concierne a un sujeto no puede, nunca, ser comparado con el de otro, ni coincide con el real del que se ocupa la ciencia. De aquí la riqueza que podemos extraer de los casos clínicos y de la manera, particular también, que cada analista tiene de analizar este “fuera de las normas”. Con ello, el psicoanálisis responde con la defensa de lo que hay en cada uno de más singular. Pone así de manifiesto que, de todas formas, por mucho que se quiera ocultar, el intento de normalización de los modos de gozar fracasa, pues siempre hay algo que no cesa de insistir a pesar de los intentos de hacerlo desaparecer, de igualarlo o normalizarlo.

Los casos clínicos en este número nos darán cuenta de las resonancias de la palabra en el cuerpo del analizante y de sus consecuencias, así como de los efectos que puede tener que un psicoanalista responda, en una institución, desde un lugar inesperado.

En la misma línea, la de la clínica, ocupan un lugar de excepción las enseñanzas de los Analistas de la Escuela. En este número María Cristina Giraldo (NEL), Véronique Voruz (ECF, NLS) y Oscar Ventura (ELP), testimonian de la experiencia de un análisis llevado hasta el final. Por último, la sección “Intersecciones” apuesta por la lectura que puede hacer el psicoanálisis de diversos ámbitos de la cultura, como es el caso, en este número, del cine y de la moda. 

Digamos, a manera de corolario, que este número, que atraviesa temas distintos y contemporáneos, está atravesado por un solo eje: el de la lectura. La lectura de los síntomas contemporáneos, de las marcas singulares de goce del parlêtre y de las formaciones de la cultura.

Claudia González
Directora


 SUMARIO
 

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